×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



X

La autenticidad

Juan Carlos Ramos León
~
23 de Julio del 2018 05:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




“No es auténtico” -le dijo su amigo ante el evidentemente molesto vendedor de aquel reloj que, a todas luces, lucía igual al original- “no es posible que valga el precio que te está pidiendo que pagues por él, a menos que sea robado, por supuesto”.

¿Qué es lo auténtico? Hablando de una mercancía, por ejemplo, podríamos referirnos a una pieza original de su creador o inventor, tal vez patentada o registrada ante alguna autoridad.  En el caso de una obra de arte se trataría de la obra trabajada por el autor, como una pintura o una escultura, por ejemplo. ¿Y en el caso de una persona? Yo creo que aquí valdría hablar de su transparencia, es decir, de una persona cuyos actos externos dejan ver su esencia interna la cual transmite convicciones propias e identidad clara. Para acabar pronto, alguien que no se oculta detrás de una máscara.

¡Cómo le hacen falta a nuestra sociedad personas auténticas! Es duro contemplar a las masas de personas que van de aquí para allá siguiendo modelos de vida sin aportar nada a los demás. Seamos honestos, a veces hasta al vernos en el espejo ya no sabemos ni quienes somos y es que es tanta la presión que la sociedad ejerce sobre nosotros que ya cuando menos acordamos vamos todos en fila obedeciendo patrones.

La letra de una canción de Fernando Delgadillo, cantante de trova, ofrece un pensamiento interesante: “si miramos hacia atrás donde fuimos a empezar y encontramos los antiguos que formaron un lugar pero un buen día se marcharon y aprendimos a decir ‘grandes fueron los viajeros que cruzaron por aquí”.

De vez en cuando me asalta una inquietud y es si estoy dejando una huella positiva en aquellos a quienes mi vida toca. No lo sé pero lamentaría mucho llegar al final de mis días y percatarme de que no fue así y mi tiempo fue un tiempo perdidCreo que la vida nos ofrece a diario la oportunidad de aportar algo a los demás, por muy pobre que pudiera parecer.

Pero el dar algo de nosotros mismos a alguien puede ser el redescubrimiento de nuestra propia autenticidad.