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Perspectivas

Sin Canadá, no habrá TLC

Luis Enrique Mercado
~
03 de Septiembre del 2018 05:00 hrs
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Si eso no sucede, los tres países habrán perdido.
Imagen / Si eso no sucede, los tres países habrán perdido.

Hace 25 años el Tratado de Libre Comercio creó la zona comercial más competitiva del mundo; hoy, esa región comercial está en peligro por la torpeza de Estados Unidos de hacer a un lado del libre comercio y la trilateralidad en las negociaciones que aún continúan.

Si el acuerdo comercial con México no evoluciona, en semanas o meses, a un tratado trilateral que incluya a Canadá, podremos decir que a fin de cuentas el TLC no sobrevivió.

Quienes saben, aseguran que el Congreso de Estados Unidos, sea cual sea su composición luego de las elecciones de noviembre, no aprobaría un acuerdo bilateral.

Luis de la Calle, quien formó parte del equipo negociador de México y un verdadero especialista en el tema acaba de escribir, con toda razón, que “el nivel de integración entre las tres economías hace que no sea realista ni competitivo tener acuerdos por separado”.

Se han escrito y dicho muchas barbaridades sobre la negociación entre EU y México que acaba de terminar; todos esos juicios se han hecho sin conocer los textos finales de lo que se acordó y, por lo mismo, no podemos hacer un balance y saber qué tanto perdimos o ganamos y en qué rubros sacamos ventaja y en cuáles perdimos.

Se sabe, sin conocer los textos, que Estados Unidos tuvo como propósito en la revisión del TLC, no aumentar la competitividad de la región, sino solo disminuir su déficit comercial con México; por ello, lo más probable es que encontremos en el Acuerdo Comercial México-Estados Unidos (ACME), medidas que desalienten a las empresas de Estados Unidos a invertir en México.

Es decir, el objetivo de que sea la competitividad la que decida cómo se integran las cadenas de valor ha disminuido, no sabemos en qué grado, por más se hayan logrado avances en rubros como propiedad intelectual, telecomunicaciones, servicios financieros, comercio electrónico y otros muchos.

Ahora, el capítulo XIX, en el que se establecen las reglas para la solución de controversias en caso de cuotas compensatorias, depende de Canadá; si los canadienses lo aceptan, sobrevivirá; si no, Estados Unidos tendrá facilidades para imponer cuotas compensatorias a sus socios comerciales.

México sí tiene prisa para que las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá terminen, porque aquello de que la incertidumbre de todos estos meses, y la que aún continúa, ha provocado una severa depreciación del peso mexicano.

Pero a estas alturas no se sabe si a fin de cuentas Canadá y EU se pongan de acuerdo para que el ACME evolucione a un tratado trilateral que es el único que en verdad importa para que la región siga siendo la más competitiva del mundo.

Si eso no sucede, los tres países habrán perdido; el comercio perdurará, las empresas encontrarán la forma de superar las dificultades que imponga la nueva situación, pero la competitividad de la región estará cuando menos en entredicho y, en especial, el horizonte no será lo luminoso que ha sido con de Tratado de Libre Comercio.

Hasta el próximo lunes y mientras, no deje de seguirme en mi página de FB, Perspectivas de Luis Enrique Mercado.