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Perspectivas

Como que vamos por el rumbo equivocado

Luis Enrique Mercado
~
10 de Septiembre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




La Cuarta Transformación de México no parece tener muy claras las estrategias económicas para lograr ese cambio profundo que ofrece el nuevo gobierno y más bien se observan señales de que, en lo económico, vamos hacia una tormenta de dimensiones desconocidas.

Lo que ha sucedido con la economía mexicana las últimas décadas no es ajeno al hartazgo y enojo con el que los mexicanos votaron el primero de julio.

Es probable que la palabra que mejor defina los resultados económicos de los últimos 40 años sea mediocridad.

• En competitividad, según datos tanto del Instituto Mexicano para la Competitividad, IMCO y del Banco Mundial, México se ubica un poco abajo del lugar 60 entre 120 países medidos.

• En ingreso promedio por habitante, que por cierto creció poco más de 2% en ese sexenio, somos de los países de ingreso medio y ahí tenemos toda la época moderna de México. Es decir, no somos una nación de pobres. Más bien, somos un país donde la desigualdad es el signo más claro y estamos estancados durante décadas con ingreso promedio que no deja satisfecho a nadie.

• En crecimiento económico, el país se mantiene firme en un 2% promedio anual desde hace 40 años.

• En educación sí somos un desastre. El último lugar entre los países de la OCDE.

• En captación de inversión extranjera, no llegamos a los grandes receptores como China. Estamos a media tabla.

Una parte muy importante del voto a favor de Andrés Manuel López Obrador fue para pedir un cambio; fue con la esperanza de que alejándonos de las políticas que no nos han sacado de la mediocridad, el país rompiera y se encaminara a ser una verdadera potencia con menos pobres y menos desigualdad.

Es un deseo legítimo de la ciudadanía.

Sin embargo, los primeros signos, las primeras expresiones de personajes que están apuntados para ocupar posiciones de primera línea, indican que podríamos ir en el rumbo contrario.

Decir que “sin hospitales y escuelas y con 60 millones de pobres, con qué derecho hacemos un NAIM” expresa una concepción torpe y equivocada de lo que el país necesita.

Necesitamos hospitales y escuelas y una economía que permita a los pobres superar esa situación, Pero también necesitamos invertir en infraestructura urbana, carretera, aeroportuaria y educativa. En tecnología y salud y también en programas eficaces de apoyo a los más desfavorecidos.

La Cuarta Trasformación debiera iniciase con el firme propósito de hacer respetar la ley, las leyes; por darle vigencia plena al Estado de Derecho y con el firme propósito de combatir la impunidad.

Y con una visión clara de dónde y en qué se quiere invertir y no pensar que mientras haya pobres no debemos construir ni una carretera, ni un aeropuerto, ni una refinería. Nada. Entregar todo el dinero a los pobres.

Asusta el camino que apuntan.

Hasta el próximo lunes y mientras, no deje de seguirme en mi página de Facebook Perspectivas de Luis Enrique Mercado.

lem@imagenzac.com.mx