×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



X

Vallarta tiene un justiciero: 'El Vengador Encuerador'

Redacción
~
28 de Septiembre del 2018 13:23 hrs
×


Compartir



Liga Corta




En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de
Facebook / En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de "El Vengador Encuerador".
En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de
Facebook / En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de "El Vengador Encuerador".
En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de
Facebook / En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de "El Vengador Encuerador".
En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de
Facebook / En los últimos días varios hombres han aparecido amarrados a los postes; dicen que es obra de "El Vengador Encuerador".

PUERTO VALLARTA, JAL.- En los últimos días las calles de este puerto han amanecido con hombres semidesnudos, torturados y amarrados a postes. La gente atribuye los hechos a El Vengador Encuerador: un presunto justiciero que atrapa a los rateros y los hace escarmentar.

En varios medios de comunicación locales se informa que desde el miércoles 26 de septiembre varios hombres han sido encontrados amarrados a postes en la vía pública, todos marcados con la letra “R” que muchos asocian con la inicial de la palabra “Ratero”.

El periódico Tribuna de la Bahía señala que “la noche de antier amanecieron seis ladrones amarrados y completamente desnudos”.

Los medios señalan que los sujetos que han sido encontrados en estas condiciones tienen común el haber cometido delitos.

La policía, señalan, ha recibido seis reportes sobre hombres que son amarrados y marcados con la “R”.

Al parecer las víctimas no han querido o podido dar información sobre sus agresores; en cambio, ante lo que algunos señalan como miedo y arrepentimiento, comienzan a confesar los atracos que han cometido en los últimos días.

Los sujetos narran cómo, sin poder identificar a sus captores, son privados de su libertad por algunas horas y, en un lugar desconocido, son torturados con tablazos o cinturonazos en los glúteos. A algunos les marcan la “R” rapándoles la cabeza.