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El Día del Señor

¡Vayan por el mundo y prediquen el reino de Dios!

Fernando Mario Chávez Ruvalcaba
~
21 de Octubre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Tomamos viva conciencia de la misión evangelizadora que la Iglesia tiene con toda la humanidad.
Cortesía / Tomamos viva conciencia de la misión evangelizadora que la Iglesia tiene con toda la humanidad.

Hoy, en la Iglesia Católica recordamos y celebramos el “Domingo Mundial de las Misiones” (DOMUND). Tomamos viva conciencia de la misión evangelizadora que la Iglesia tiene con toda la humanidad. A lo largo de su historia, dos veces milenaria, está llamada a promover la fe viva en la Pascua de Jesucristo, vivirla a partir del hecho central de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, quien ha venido a dar su vida para la redención temporal y eterna de todos los hombres que crean en él, presente y activo bajo la luz, la guía y el poder del Espíritu Santo, en la Iglesia, cumpliéndose de esta manera, la voluntad de Dios Padre. Por esto que acabo de decirles en esta
introducción de nuestra homilía en este domingo tan especial, pondremos nuestra mirada en los textos bíblicos de hoy, refiriéndonos de manera particular al Domund y sacar frutos para nuestra vida cristiana comprometida con toda la Iglesia misionera, de la cual todos y cada uno de los bautizados somos responsables para cumplir la misión que Cristo nos ha confiado, teniendo como
punto de partida, nuestro bautismo que nos hace heraldos y testigos de la buena nueva del Reino de Dios.

El reino de Dios, se instaura y se expande misioneramante con la autoridad hecha servicio

Precisamente, en el evangelio de este domingo, encontramos tres secciones: 1ª Solicitud de poder en el Reino de Dios por parte de los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan. 2ª Respuesta de Jesús a estos dos hermanos: en las imágenes del cáliz y del bautismo hay una referencia a la pasión del Señor, cuyo tercer anuncio precede inmediatamente al evangelio de hoy. 3ª La instrucción de Jesús a todos los apóstoles sobre la autoridad como servicio.

1ª Esta sección hace eco a la discusión de los discípulos que por el camino trataban de aclarar, para quiénes serían los primeros puestos en el Reino deDios, entendido desde las intenciones y aspiraciones meramente políticas de los discípulos. Santiago y Juan acompañados por su madre, se atrevieron a pedir a Cristo que les diera estar en los principales puestos. Esta petición tan inoportuna y sin verdadero fundamento, suscitó la reacción de los demás discípulos, quienes reprobaron el atrevimiento de Santiago y Juan. El trasfondo que aquí subyace es la esperanza sin excepción de todos los discípulos y del pueblo judío en general, de querer un mesías con poder y
actuación políticas, tan fuera de lugar en el plan salvífico de Dios.

2ª Cristo aprovecha esta ocasión para adoctrinar a sus apóstoles, futuros guías y pilares de su pueblo, sobre la función que habrían de desempeñar en la comunidad. Una vez más Jesús rompe los esquemas convencionales, diciéndoles: “Saben ustedes, que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan. Y que los grandes los oprimen”. Constatado esto tan evidente en el ejercicio del poder en los pueblos de la tierra, Jesús pasa a definir la función y desempeño de la misión apostólica para instituir el Reino de Dios y anunciarlo misionalmente en todo momento de la historia y hasta su consumación, cuando en “el más allá”, eternamente brille inapagable la luz del Reino divino en el cielo.

3ª Cristo enseña a todos sus discípulos y seguidores que las ambiciones meramente terrenas de poder y gobierno no se compaginan con la institución y despliegue misionero del Reino de Dios. Y pasa a enseñar que el servicio nacido del amor a Dios y a los hermanos sin acepción de personas y
teniendo en cuanta a los pobres y desamparados, es el verdadero criterio de espiritualidad y compromiso de los misioneros que anuncien la llegada y la expansión misionera del Reino de Dios.

La autoridad en el reino de Dios es servicio

Con lo anterior que llevamos dicho y para completar nuestra homilía, vayamos directo al ejemplo que Jesucristo nos da y su testimonio, acerca de cómo debe ser la autoridad, tan necesaria siempre en toda organización comunitaria ya sea religiosa y también civil. Cristo en cuanto a definir qué
entiende y cómo debe ejercerse la autoridad en el Reino de Dios nos afirma claramente: “Porque el Hijo del Hombre no ha venido para que lo sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos”. Y ciertamente, Jesús no se queda sólo en palabras. Aun sabiendo que él era el Señor y que el Padre había puesto todo en sus manos, entiende y practica su autoridad como servicio amoroso y a un nivel completamente humilde. Por esto, también nos ha enseñado, que el que desee ser el mayor y principal en el Reino de Dios, hágase el menor y el servidor de todos.

Nuestra Iglesia débil y pecadora, ha llevado a la práctica en todas las etapas de su historia este espíritu de autoridad y servicio. Baste recordar los miles de hospitales para atender a pobres y desvalidos durante el tiempo histórico de su existencia y acción apostólica. Todas las Instituciones para educar a las nuevas generaciones con alma cristiana. Tantas instituciones de servicio influyendo con el ejemplo, aún en el desarrollo de la vida pública y civil. El DOMUND nos pone en el camino recto para que la misión que Cristo nos ha encomendado para trasmitir su evangelio y dar razón con nuestro ejemplo y testimonio de la salvación temporal y eterna que nos ha conferido, sea
siempre una realidad auténtica y verdaderamente comprometida.

¡Pidamos a Jesús misionero que esta conmemoración del DOMUND, nos anime, fortalezca y ayude para ser testigos y gestores del Reino de los cielos: en el corazón, en las obras y despliegue de nuestra misión para que Dios sea glorificado y con él construyamos un mundo nuevo de fraternidad, paz y consuelo en este mundo que tanto necesita de amor y concordia sin límites y fronteras!

*Obispo Emérito de Zacatecas