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Historias de Lobos

Mi delito... que nos abandonara

Ivonne Nava García
~
21 de Octubre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




Esta historia muestra la travesía de un hombre por conseguir la patria potestad de sus 2 hijos.
Cortesía / Esta historia muestra la travesía de un hombre por conseguir la patria potestad de sus 2 hijos.

Una madre de familia es sinónimo de amor incondicional, cuidado, sacrificio entre otros.

Lamentablemente no todas las mamás son así. En esta historia se rompió la regla de amor y bondad que se supone debe una madre a sus hijos, el abandono se hizo presente y el dolor no se hizo esperar. Aquí la travesía de un hombre por conseguir la patria potestad de sus 2 hijos y las palabras de unos niños que se creen malos, por no tener una mamá.

La voz del mayor

El niño mayor, un chico de aquellos chicos que solo con verlos los quieres, con su carita redonda, un corte de cabello muy moderno y lleno de gel, me cortaron el cabello, así se usa”, sus manitas hábiles para dibujar una familia, solo que su corazón dibuja una familia de tres personas: dos niños jugando fut y su papá afuera de una casita con dos ventanas y un porche muy detallado con flores y escalinata.

Sus ojitos negros redondos se abrían más grandes para no dejar escapar las lágrimas al relatar su pena.

Mi papá nos cocina; huevos y frijoles, también nos hace chuletas, compra la leche y nos quiere mucho, él siempre está con nosotros se va a trabajar, pero viene a lavar la ropa y a cuidarnos.

Mi mamá se fue yo estaba como en primero de la primaria, nos dijo que se iba a ir, siempre nos regañaba, nos pegaba se salía a la calle y venía a las dos de la mañana, llegaba borracha, mi papá se fue a trabajar a Monterrey y mi mamá nos dejó sin comer una semana, siempre se salía, nos decía groserías: ven para acá cabrón, como chingas güey, nos pegaba con palos o con la escoba, se vestía muy feo, la ropa estaba fea, el pelo a veces lacio o chino, la nariz era chata, ojos negros estaba fea, me siento mal, siempre tengo ganas de llorar; no sé porque nos pasó esto a nosotros, todos mi amigos y compañeros de la escuela tienen a su mamá, solo un amigo que se le murió su mamá, el si sufre más que yo, porque yo sé que en algún lugar está aunque no nos quiera, pero mi amigo no la tiene ni buena ni mala. Mi mamá sí era mala, muy mala con nosotros, yo sé que nos odiaba, me gritaba que me odiaba que yo no era su hijo, me decía también que mejor me hubiera muerto. 

Yo no sé porque nos odiaba tanto. La mandan llamar del juzgado para que venga a decir que si nos quiere y para que diga que va a cambiar para con nosotros, pero nunca se presenta. 

Yo en veces mejor ni la quiero ver, ¿para qué? Yo me daba cuenta de que cuando mi papá se iba a trabajar ella se veía con otros hombres, unas gentes de aquí dicen que trabaja de prostituta, que son las mujeres malas y feas, que andan con muchos hombres por dinero. 

Mi papá gana poquito, pero a nosotros sí nos alcanza para comer y para que nos compre ropa y los libros de la escuela, nosotros no somos pobres, porque hay gente más pobre que nosotros, pero mi mamá yo creo que quería más dinero. 

Se vestía bien feo, con ropa fea, con faldas feas, y su pelo pintado y la boca bien pintada de rojote, se veía tan fea, ella era fea y parecía bruja. Yo no me acuerdo de que nos hubiera dicho alguna vez que nos quería, y nunca la vi contenta, yo no me acuerdo de su cara solo sé que era fea. Me da muchas ganas de llorar siempre, yo soy un niño diferente, porque yo no tengo mamá, porque mi mamá no me quería, yo nunca me voy a casar ni voy a tener ningún hijo porque yo no sé si me vaya a tocar tener una esposa que abandone a mis hijos. A mí me duele mi corazón, yo ya no quiero ir a los juzgados porque veo que mi papá se pone muy triste cuando le dicen que todavía no somos nomás de él.

Pequeño

El niño pequeño, es inquieto, casi rayando en hiperactividad, aparentemente podría decirse que está sano y que es travieso, pero desgraciadamente en niños pequeños que atraviesan conflictos severos como el que relato, la única manera que tienen de demostrarlo es mostrando problemas de conducta y atención.

Este niñito, delgadito de facciones muy agraciadas, contesta a la par de su hermano, pero siempre completa la frase con su impresión de lo que él vivió.

Mi mamá a mí también me pegaba con cables, pero a mi hermano con palos o con lo que tuviera, una vez le sacó la sangre. Me dejaba sin comer, yo solo me acuerdo de que yo tenía mucha hambre y mi mamá me pegaba y me pegaba y me gritaba ¡ya cállate maldito bastardo, los odio, los odio!, yo le tengo mucho miedo de que vaya a venir o que se venga a la casa, porque nos vaya a matar cuando mi papá se vaya al trabajo.

Trabajar con niños explorando aquellas áreas sensibles es muy riesgoso, porque se mueven situaciones dolorosas que de no ser “aterrizadas” pueden seguir lacerando el alma de un niño: El trabajo proyectivo con ellos es tan fácil de interpretar, en este caso, los dibujos de los menores denotaron todo el dolor que su madre les causó, el dibujo de la familia del pequeño, describe una familia de cuatro personas, claramente detallados. 

Los niños, sonrientes hay que aclarar, el papá dibujado con una gorra, pero el dibujo de la mamá, solo como una masa en donde apenas se percibe el rostro sin vida, su dolor es evidente y la falta de esa figura parental primaria básica e indispensable ahora para ellos está completamente asegurada por su padre.

La voz del padre

El daño que esa mujer nos hizo no tiene nombre, no la hemos localizado, pero sabemos que prefirió irse primero con otro hombre y que ahora trabaja como prostituta, alguien me dijo que la vio en Calera, no sé si así será, solo sé que mis hijos sufrieron mucho cuando yo no estaba, no sé porque las autoridades no se convencen de darme la patria potestad, ella se fue, nos abandonó, no le importaron ni sus hijos, sangre de su sangre. 

Ella los parió, los tuvo en su vientre, los sintió y simplemente se fue. Le gustaba la mala vida, le gustaba ser tratada como prostituta y por eso se fue. 

Mis hijos han sufrido y seguirán sufriendo por su madre, pero yo siempre estaré con ellos para darles todo el cariño que su madre les negó.

Teoría

La madre es el primer modelo para socializar, de ahí la importancia de este vínculo. 

Las consecuencias de la ausencia de madre dependerán de factores como el contexto familiar, la identidad y autoestima de la persona, especialmente de las figuras cercanas y el apoyo otorgado. 

Hay quienes logran sobreponerse de manera positiva a este tipo de pérdidas, mientras que otros se ven afectados en su salud emocional, y viven con la idea constante del abandono.

La ausencia de la madre puede afectar en la vida del niño o niña sin embargo se puede encontrar ciertas figuras maternas sustitutas, ya sea una tía, hermana, prima, etcétera. 

Está red familiar y social ayudan mucho al niño y niña a sobrellevar el abandono de la ausencia de la figura materna.

Como decíamos anteriormente la presencia de una figura materna estable parece ser una condición necesaria para el normal desarrollo del niño y niña, pero no es por sí sola una condición suficiente, hay que tomar en cuenta la conducta específica de la madre y el tipo de estímulos que proporcione a su hijo o hija, estos serán en definitiva los elementos que determinarán el curso que siga el desarrollo emocional del niño y la niña.

Ante la ausencia de una figura materna se recomienda lo siguiente:

1-Vincularse con una figura sustituta, como tía, prima, abuela.

2- Buscar el equilibrio sin pretender cubrir las funciones de padre y madre a la vez.

3- Lo mejor es que los hijos sepan la verdad. Se les debe explicar tomando en cuenta su edad y circunstancias.

4- El centro educativo y los y maestros deben estar atentos a cualquier comentario que dañe emocionalmente a los niños.

Por último, es importante mencionar que las personas a cargo del hijo o hija, le brinden amor, afecto, confianza y le manifiesten compromiso con el vínculo afectivo que entablan, para evitar consecuencias en las futuras relaciones del pequeño y en su desarrollo emocional.