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El Caminero

Sí al NAIM

Bernardo Gutiérrez Navarro
~
26 de Octubre del 2018 05:00 hrs
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Liga Corta




El tema de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), ha sido objeto de un debate nacional. Lo que debiera ser motivo de una discusión técnica se ha convertido en botín político, hasta el punto de generar, de manera impensable, incertidumbre sobre su futuro.

Opiniones a favor y en contra de esta obra se han volcado en medios de comunicación, redes sociales, en el entorno político y entre la ciudadanía, poniendo en tela de juicio la continuación de un proyecto que es sumamente necesario para el desarrollo de México.

Como sociedad y como gobierno, los mexicanos debemos estar bien informados y entender la gran responsabilidad que tenemos en nuestras manos respecto a la realización de este aeropuerto. Apoyar la construcción del NAIM es apoyar a México.

¿Por qué decir sí al NAIM? En primera instancia, porque ha sido avalado por 23 organismos, nacionales e internacionales, altamente calificados en materia aeronáutica, ambiental, arquitectónica, de ingeniería, etcétera, lo que deja claro que es un proyecto viable y con sustento técnico, ecológico y económico.

Así es, instituciones como el Massachusetts Institute of Technology Research Establishment (MITRE), la International Air Transport Association (IATA), el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), el Colegio de Ingenieros Mexicanos en Aeronáutica (CIMA), entre otros, acreditan al aeropuerto en Texcoco porque es viable, sustentable y autofinanciable.

Texcoco, la mejor opción. Se ubica a sólo 25 kilómetros del centro de la ciudad y esta opción es la única que permite concentrar los vuelos nacionales e internacionales en un solo aeropuerto, para comodidad de los visitantes.

Construir en Texcoco significa ahorros en dinero para construir infraestructura de transporte y viajes más cortos, además de que tiene espacio suficiente para construir un aeropuerto con seis pistas que operen de forma simultánea.

Esto nos da la posibilidad de crecer al ritmo que el país necesite los próximos 60 años. La alternativa de la Base Militar de Santa Lucía se saturaría en menos de cinco años, lo que a la larga sería más costoso.

Texcoco es seguro. Así lo garantizan más de 50 especialistas en suelos del Instituto de Ingeniería de la UNAM que participan en el NAIM, así como especialistas de otros países, que han construido aeropuertos en desiertos y sobre islas artificiales en el mar. Esto garantiza.

Con conocimiento y tecnología avanzada, la obra tiene ya una cimentación especial que ha transformado el terreno de Texcoco en tierra firme, perfectamente capaz de soportar y dar estabilidad a una obra de esta magnitud.

El NAIM significa desarrollo económico, pues posicionará a México a la vanguardia con una terminal que será considerada el HUB o centro de conexión más importante de América Latina, que en su primera etapa tendrá capacidad para atender hasta 70 millones de pasajeros al año en 2021, mientras que a su capacidad máxima serán 125 millones y resolverá la saturación que tiene el actual aeropuerto capitalino.

Es fuente de empleo. Aquí trabajan más de 290 empresas nacionales e internacionales, (99 por ciento nacionales), generando más de 45 mil empleos, con una proyección de 60 mil al término del año.

Se ha beneficiado directamente a 17 mil personas con el Programa de Empleo Temporal (PET) en esta zona y se estima que en toda la etapa de construcción se generarán un total de 160 mil empleos y en su máxima etapa de operación alcanzará los 450 mil. 

Viajemos o no en avión, el NAIM nos beneficia a todos porque llegarán más visitantes nacionales y extranjeros, lo que fortalecerá al turismo y potenciará a las regiones que viven de esta actividad. Además, representará un efecto dominó que seguramente se replicará en los demás aeropuertos del país. 

Habrá más aviones de carga llevando productos mexicanos al exterior y trayendo importaciones, lo que mejorará nuestro comercio y hará nuestra economía aún más dinámica.

Además, se abrirán nuevas oportunidades para que los jóvenes estudien carreras relacionadas con la aviación siendo una opción educativa en potencia más. Por otra parte, habrá mayor desarrollo y mejor infraestructura en el área de Texcoco, Ecatepec, Atenco y delegaciones del oriente de la Ciudad de México, ayudando a que los habitantes mejoren su calidad de vida.

Por otra parte, quiero resaltar que el NAIM es prácticamente autofinanciable. Construirlo costará aproximadamente 13 mil 300 millones de dólares, que no han aumentado, mientras que el 70% de sus recursos ya están fondeados con recursos privados, es decir que menos del 30 por ciento es aportación del gobierno federal, lo que no genera más gasto ni deuda para los ciudadanos.

Amigable con el Medio Ambiente. La construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México se realiza bajo un modelo basado en el cuidado y aprovechamiento de los recursos naturales, lo que permitirá mejorar el entorno medioambiental de una región que gracias a esta obra tendrá una nueva oportunidad de ser reactivada y rehabilitada.

Cierto es que, dada la naturaleza y trascendencia de esta obra, el NAIM ha sido uno de los proyectos más sustentables pues cada ejemplar de árbol y de animales que se ha removido de la zona de construcción se ha catalogado y llevado a otros puntos acondicionados para recibirlas.

El NAIM entonces generará un entorno ambiental limpio, verde y sustentable, con una gran cantidad de áreas verdes, recuperando cuerpos de agua (y no desecando como afirman voces opuestas) que además serán saneados. Es decir, se utilizarán de forma sustentable los recursos naturales.

Así, creo que es nuestra responsabilidad que con plena conciencia y dejando de lado los intereses políticos y el discurso partidista, pongamos la balanza del lado de la razón, del lado de quienes con los estudios técnicos en mano y con el aval de los expertos, han afirmado que la cancelación de esta obra sería un error que pudiera tener un alto costo para los mexicanos. 

Por ello, me sumo a las voces que dicen sí al NAIM porque esta obra es una parte primordial de la estabilidad, la confianza y la credibilidad de nuestro país ante los ojos del mundo, para conservar y atraer inversiones que tanta falta hacen. 

*Director General del Centro SCT Zacatecas