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A sus 69 años, don Tereso salvó tres vidas con su sistema óseo

Norma De Luna
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16 de Noviembre del 2018 05:00 hrs
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Don Tereso Arellano Márquez perdió la vida el pasado abril a los 69 años.
Miguel Alvarado / Don Tereso Arellano Márquez perdió la vida el pasado abril a los 69 años.

ZACATECAS.- Don Tereso Arellano Márquez perdió la vida el pasado abril a los 69 años, a causa de distintos problemas de salud, entre ellos una cirrosis muy avanzada; Omar Alí Arellano, su hijo, decidió donar el sistema óseo de su padre y así salvar la vida de más personas. 

“Siempre fue un hombre muy basto y le gustaba ayudar a las personas, a quien fuera y cómo pudiera, en gran parte eso fue lo que me llevó a tomar la decisión de donar sus órganos”, dijo Omar.

Su hijo estuvo hasta el último momento con don Tereso; cuando le dieron la noticia de que falleció sólo se despidió de él y en cuestión de 10 minutos ya lo había decidido, él y su padre, salvarían la vida de al menos tres personas.

Don Tereso dedicó más de 20 años de su vida a la peluquería en la Ciudad de México, donde mantuvo un ritmo de vida muy desgastante; luego de muchos años decidió regresar con su familia a Monte Escobedo, su lugar de origen, donde después de un descanso trabajó en la peluquería y posteriormente puso una mueblería para generar ingresos y tener algo que hacer ya que, siempre fue un hombre trabajador, amigable y servicial.

Familia de donadores

De cuatro hijos que tuvo, perdió a uno de ellos a los 16 años a causa de una bala perdida, mientras estaba en Estados Unidos, cuando llevaron su cuerpo a Monte Escobedo ya no tenía los ojos y otros órganos -porque los había donado- y su padre, lejos de enfadarse le pareció bueno que aprovecharan lo más posible de su hijo y que otras personas pudieran vivir a causa de él.

Antes de morir, don Tereso estuvo internado durante una semana, le practicaron dos hemodiálisis ya que la primera no fue exitosa y su cuerpo no lo soportó.

“A los cinco, diez minutos que me entero de su muerte llegan médicos para comentarme de la donación de órganos y lo único que pensé fue en como era mi papá, el gusto que tenía por ayudar y de como reaccionó cuando mi hermano murió, en ese momento les di el sí”, dijo Omar.

Antes de despedir a su padre, Omar, le arregló su barba y su cabello: “mi papá me enseñó a cortar el cabello, pero nunca me dediqué a eso, solo a él lo quise dejar preparado”. 

Una forma de prolongar la vida

“En Zacatecas no se tiene esa costumbre de la donación y son muchas las personas que están a la espera de un órgano; se sorprenden por la decisión que tomé, puede ser frío, por el momento de la pérdida, pero no me arrepiento”, dijo Omar.

Prepararon el cuerpo con prótesis y vendas, Omar le puso un traje color beige, el color favorito de su padre y así, con esa imagen y con la conciencia satisfecha, despidieron a don Tereso.

“Lo sigues extrañando, pasa el tiempo, pero sabes que aún está aquí, gracias a esa donación que realizamos. Qué bueno que se aprovechó y no se echó a perder, que le sea de provecho a alguien más, eso fue lo que me llevó a tomar la decisión”, compartió Omar.

Aseguró que, gracias a su formación en la Cruz Roja, pudo también decidir ayudar a alguien más, y comenta que toda la sociedad debería de practicar las donaciones siempre que se puedan. 

Agregó que le gustaría que a las personas receptoras de los órganos supieran que  el donador fue un hombre alegre y con el valor del servir a la sociedad.

“De esa manera mi padre estará haciendo lo que siempre hizo en vida, ayudar al prójimo sin mirar a quién”, finalizó Omar.