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Memoria viva

Xavier Mina tomó el Real de Pinos

Manuel González Ramírez
~
21 de Noviembre del 2018 05:00 hrs
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Xavier Mina siglo XIX, José Escudero y Espronceda, Galería Palacio de Gobierno de Zacatecas.
Cortesía / Xavier Mina siglo XIX, José Escudero y Espronceda, Galería Palacio de Gobierno de Zacatecas.

El Real de Pinos, perteneciente a la provincia de Zacatecas fue tomado por el insurgente Xavier Mina en 1817. 

Se trata de un español que primero luchó contra la invasión de su país por parte de los franceses y ahora está participando al lado de los insurgentes novohispanos. 

En este mismo año arribó a Soto la Marina y ha librado exitosos enfrentamientos en San Luis Potosí y en territorio zacatecano.

Martín Xavier Mina y Larrea nació en Navarra, España el 1º de julio de 1789, en el seno de una familia de labradores. 

Estudiaba jurisprudencia en la Universidad de Zaragoza cuando presenció la invasión de España por parte de las tropas francesas.

Desde entonces, el joven Mina se adhirió a las fuerzas en defensa de su patria, cuando apenas contaba con 19 años de edad. 

Mina se volvió célebre por su organización, por la rapidez de sus ataques y por su eficacia para cortar las comunicaciones invasoras. 

Por ese motivo, los franceses lo capturaron en 1810 y lo remitieron a la prisión de Vincennes en Francia. Ellos mismos lo reconocían como el “Príncipe de los guerrilleros”.

Permaneció reducido a prisión hasta 1814, cuando Napoleón fue vencido por los aliados. Retornó a una España que no esperaba: el rey Fernando VII había regresado al trono y creía en el poder absoluto, por ese motivo había desconocido la Constitución de Cádiz. 

Ante tal escenario, Mina fue el primero en pronunciarse en contra del monarca español y atacó Pamplona sin resultados positivos. 

Luego, escapó de España para no volver jamás, ya que sabía que el rey perseguía a los liberales que se oponían a su gobierno.

Se refugió en Londres donde conoció a fray Servando Teresa de Mier, quien logró entusiasmarlo para que viniera a luchar por la independencia de España, ya que: “Si se lograba la libertad del pueblo novohispano se le quitaría al monarca español el reino del cual obtenía los medios económicos más importantes para sostenerse en el poder”.

Mina zarpó de Liverpool, el 15 de mayo de 1816, acompañado de 300 oficiales de varias naciones europeas. Llegaron a Estados Unidos para aprovisionarse cuando se enteraron del fusilamiento de José María Morelos. 

Luego se dirigió a Haití donde se entrevistó con Simón Bolívar y lo invitó a incorporarse a sus fuerzas pero él no aceptó. Arribó a Soto la Marina, el 21 de abril de 1817, donde comenzó a elaborar sus planes de ataque. 

Por fin decidió internarse al territorio de la Nueva España, logrando triunfos sobre fuerzas realistas. Una de las acciones más sobresalientes fue la de Peotillos, una hacienda que se encuentra a poca distancia al noreste de San Luis Potosí.

Después de esa gran victoria marchó hacia territorio de la provincia de Zacatecas, penetrando por la hacienda del Espíritu Santo. 

Muy cerca de ahí se encuentra el Real de Pinos. Nos informaron que Mina no tenía intenciones de tomar dicha población pero sus ayudantes lo forzaron a hacerlo con la finalidad de conseguir ropa, pertrechos y alimentos, el Mineral era defendido por una guarnición de 300 hombres de milicias nativas. 

Para lograr la toma de esta plaza, Mina organizó una estrategia de sigilo y sorpresa que: “permitió a un grupo de asalto llegar, a través de las terrazas delas casas, hasta un edificio en la plaza central, capturar a quienes se encontraban en ese lugar y abrir la puerta principal desde adentro, facilitando el paso de la caballería, que estaba situada al otro lado del puente en las afueras del pueblo”.

El saldo: “el pueblo fue capturado por sorpresa [este 18 de junio de 1817], quizá ayudado por alguna traición y el general, que era generoso, sentía repugnancia en autorizar el pillaje sin haber una mejor excusa.

Sin embargo, debido a las circunstancias que conformaban a sus tropas, permitió el pillaje, prohibiendo estrictamente la violencia contra las personas. 

La orden fue cumplida… Los soldados tomaron considerables sumas de dinero, bastantes cantidades de ropa de diferentes tipos. 

De los almacenes generales, Mina capturó cuatro cañones y un número considerable de armas y municiones, así como uniformes. Todo aquello de tipo militar que no pudo ser transportado fue destruido”.

No obstante, siempre existe un “prietito en el arroz”, pues Mina descubrió...

Cronista de Zacatecas*