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Memoria viva

La patrona de la Diócesis de Zacatecas

Manuel González Ramírez
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05 de Diciembre del 2018 05:00 hrs
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La basílica de Guadalupe es el santuario religioso más visitado de México.
Cortesía / La basílica de Guadalupe es el santuario religioso más visitado de México.

Un patrono es aquel santo o un misterio de la fe declarados oficialmente titulares de un templo, parroquia, catedral, diócesis, nación, continente, instituto, gremio o asociación. 

El Santo Patrono es un símbolo de unión e identidad de pueblos y agrupaciones. Precisamente la Catedral de Zacatecas alberga en su interior los altares y efigies de los patronos de la Iglesia Universal, del continente americano, de nuestro país, de la Diócesis y de la Ciudad de Zacatecas.

San José y el arcángel Miguel son los patronos de la Iglesia Universal. 

La Virgen de Guadalupe es la Patrona y Protectora de América, de México y de la Ciudad de Zacatecas.

La Patrona de la Diócesis de Zacatecas es la Virgen en su advocación del Purísimo Corazón de María, su culto fue asociado al Sagrado Corazón de Jesús por San Juan de Eudes en el siglo 17. 

El 8 de diciembre de 1942, el papa Pío 12 consagró el género humano al Inmaculado Corazón de María y, el 4 de mayo de 1944, lo extendió a toda la Iglesia. 

Su fiesta se celebra el 22 de agosto, es decir, en la octava del día de Nuestra Señora de la Asunción que se festeja el 15 de agosto. 

La bellísima imagen del Purísimo Corazón de María que se venera en la Catedral de Zacatecas, fue coronada como reina y patrona de todos los católicos de la diócesis aquel memorable 8 de diciembre de 1954.

En estos días se cumplirá un aniversario de tal acontecimiento, es posible que muchas personas hayan sido testigos del suceso y que aún lo recuerden. 

Fue un día histórico y jubiloso para la grey zacatecana. Con la venia de nuestros amables lectores haremos un recuento de los hechos.

En 1954 se cumplieron cien años de que el papa Pío IX definiera el dogma de la Inmaculada Concepción de María, es decir, su absoluta limpieza de pecado original desde el momento de la concepción.

Por tal motivo, los católicos de casi todo el orbe estaban celebrando el Año Mariano. 

Para los zacatecanos representaba una celebración muy singular ya que también se estaba conmemorando un siglo de la creación canónica de su diócesis (el papa Pío IX decretó la creación de este obispado en 1863 y la bula de erección se ejecutó en 1864), así que resultaba un marco idóneo para coronar a la imagen del Purísimo Corazón de María como patrona de la misma.

El 8 de diciembre de 1954 se llevó a cabo la solemne ceremonia de coronación para cerrar con broche de oro el Año Mariano en Zacatecas. Desde las primeras horas, la ciudad estaba inundada por multitudes de fieles que venían de los cuatro puntos cardinales del estado para ser testigos de este magno acontecimiento. 

Muchos de ellos hacían largas filas en el aparador del establecimiento “La ciudad de Londres” para contemplar la hermosa joya que esa tarde sería colocada sobre la cabeza de la Virgen. 

Transcurrieron las horas y por la tarde, la gente se concentró en el Parque Deportivo La Encantada para tomar parte en elacto religioso.

La ceremonia comenzó con una procesión que salió de la calle Nueva Celaya; al frente iban 37 niños, cada uno de ellos representaba a igual número de parroquias de la Diócesis de Zacatecas, sobre su vestimenta blanca llevaban un listón azul con el nombre de su respectiva parroquia. 

Ellos portaban la preciosa corona. Les seguían los párrocos, sacerdotes, seminaristas y el Obispo de Zacatecas monseñor Francisco Javier Nuño y Guerrero. 

La procesión terminó frente a un templete que estaba ubicado en el ángulo sud- oriental del parque deportivo. Tras instalarse el obispo y los canónigos del cabildo catedralicio dio principio la misa pontificial. 

Don Antonio Quintanar, párroco de Tlaltenango, estuvo a cargo del sermón, acto seguido se dio lectura a la Bula Papal por la que el Vaticano autorizó la coronación de la Patrona de la Diócesis de Zacatecas. 

El documento original venía escrito en latín sobre pergamino y el encargado de traducir el texto fue el padre Saúl Robles, por cierto, colaborador de El Sol de Zacatecas (cuando era una sección de “El Sol del Centro”, de Aguascalientes). A continuación les ofrecemos la trascripción de un fragmento del decreto papal:

PÍO XII. Los habitantes de Zacatecas se muestran solícitos del culto de la imagen del Purísimo Corazón de María que se venera en la catedral, a la Madre de Dios que representa esta imagen, los fieles de esta ciudad y de toda la diócesis de Zacatecas, principalmente en este Año Mariano, vienen en devotas peregrinaciones a este segurísimo refugio, acuden en sus necesidades a esta Madre Amantísima. 

No se puede pasar por alto que el culto del Purísimo Corazón de María con el cual a ella se encomendaban los fieles, no es nuevo sino de tiempo atrás transmitido por sus antepasados, pues la fiesta del Purísimo Corazón ya se celebra allá en el año de 1852 y tres años después una piadosa asociación, honrada con el mismo nombre fue establecida. Queriendo fortalecer y aumentar esta devoción mariana, nuestro venerable hermano Francisco Javier Nuño, obispo de Zacatecas, nos suplicó que le concediéramos coronar por Nos Alabada, con una corona […] en nuestro nombre y con nuestra autoridad. 

Y así accediendo gustosos a esta petición. Nos, por Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, por estas letras y con nuestra autoridad, encomendamos al obispo de Zacatecas que el día por él elegido imponga después de la misa solemne, según el rito y la fórmula prescrita en nuestro nombre y con nuestra autoridad, una corona […] a la imagen del Purísimo Corazón de María que se venera principalmente en la catedral […] dado en Roma, en san Pedro, bajo el anillo del pescador, el día quince del mes de julio del año de mil novecientos cincuenta y cuatro, de nuestro pontífice décimo sexto […]

Al término de la lectura, el Obispo bendijo la corona que luego colocó en la imagen de la Virgen en compañía de su homólogo de Aguascalientes, monseñor Salvador Quezada.

Limón. La multitud estalló en júbilo. Acto seguido salió una procesión hacia catedral para entronizar en este recinto sagrado a la Patrona de la Diócesis de Zacatecas.