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La parroquia de la Inmaculada Concepción abrirá sus puertas en marzo

Silvia Vanegas
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29 de Diciembre del 2018 05:00 hrs
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el templo en sus inicios fue dedicado a la virgen del Rosario.
Silvia Vanegas / el templo en sus inicios fue dedicado a la virgen del Rosario.
Hacen trabajos en las columnas
Silvia Vanegas / Hacen trabajos en las columnas
Laura Hurtado, la responsable de la obra
Silvia Vanegas / Laura Hurtado, la responsable de la obra

JEREZ.- La parroquia de la Inmaculada Concepción volverá a su actividad en el mes de marzo, fecha en la que finalizaran los trabajos de la primera etapa de su restauración.

El cronista de la ciudad y presidente del Comité de Pueblos Mágicos Héctor Manuel Rodríguez Nava  y la arquitecta responsable de la obra, Laura Hurtado Rodríguez, informaron que se les dio una prórroga para ejercer el recurso que aún no se ha ejecutado.

Los fondos del programa Prodermágico debían ejecutarse antes de finalizar diciembre,  pero debido a que hubo un retraso en la entrega para iniciar los trabajos, se amplió el plazo por gestión del alcalde Antonio Aceves y la diputada Ema Lissette López.

La segunda etapa consistirá en la recimentación en parte del edificio nquedará pendiente hasta que se logre obtener el recurso,  ya sea mediante programas federales o de la donación de particulares, aunque se desconoce la inversión que tendrá que realizarase, aunque se estima que será inferior a los 20 millones de pesos.

Hurtado Rodríguez destacó  que el edificio está consolidado  con los trabajos   que se realizaron y ya no representa un riesgo, pero es recomendable realizar la recimentación porque que las grietas pueden abrirse en un plazo de 5 o más años.

Los trabajos

La primera etapa tiene un avance de un 50% y se han rehabilitado tanto los techos como las bóvedas en el interior y en el exterior, cuando los trabajadores retiraron la pintura descubrieron varias grietas que ya se están tratando.

También se cambiaron las canteras de las columnas que soportan la nave principal, se atendieron humedades, retiraron aplanados del exterior e intervinieron otros problemas que ya presentaba el histórico inmueble.

Además tienen un estudio que sugiere cuál fue el color original que tenía el edificio, por lo que esperan la determinación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para que con las investigaciones y justificación se determine el color que llevará el exterior y pudiera ser rosa o amarillo.

El monto que se ejerció hasta el cierre de esta edición fue de 9 millones 900 mil pesos y no de 12 cómo se había informado a la población.

Los hallazgos

Todos los secretos que alberga el mítico edificio talvez nunca serán desvelados.

La responsable de la obra Laura Hurtado Rodríguez, informó que existen indicios de que las grietas que se restauran en algunos de los puntos ya habían sido atendidas en 1866, ya que además de los vestigios encontraron un documento de esa época.

En el documento narran que la torre estaba a punto de colapsar y se analizó si sería desmantelada para reconstruirse de forma total, pero al final  se consolidó por lo que se encontraron los materiales que se emplearon para este fin.

Según el análisis, el templo en ese tiempo se encontraba casi en las mismas condiciones que estaba antes de la intervención actual, debido a un temblor que se registró en 1775.

El sismo, según el documento, dañó las columnas y la torre; en estos lugares se localizaron piedras que se colocaron para evitar el desplome de las mismas.

El cronista de la ciudad destacó que este es el cuarto templo que se construye en el mismo lugar, pero no localizaron documentos ni algún indicio de cómo fueron los anteriores.   

En el interior del edificio reposan los restos de cientos de fieles que con los cambios realizados en el inmueble como el mover el púlpito contiguo al actual, así como la modificación de los altares se desconoce su identidad, pues a diferencia del cementerio, quienes tienen su descanso eterno en el templo carecían de placas o epitafios.  

Los pocos registros que tienen señalan que algunos cuerpos permanecen bajo el púlpito, pero desconocen si fue el que se quitó o el que aún se encuentra.

También enumera a varios altares que cambiaron de devoción.

En un principio, el templo que fue construido por los dominicos era dedicado a la Virgen del Rosario, por lo que los altares cambiaron las imágenes y con ellos se perdió la pista de las personas que eran sepultadas en ese sitio.

En la búsqueda de testigos en los muros del bautisterio encontraron una pintura antigua que más tarde fue cubierta con un altar, pero aún trabajan para ver si tiene la firma del autor.

 En las excavaciones alrededor de las columnas también quedaron al descubierto objetos  que están en poder del INAH para su clasificación.