×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



X

Historias humanas

Don Pepe y su ejemplo de pasión y perseverancia

Carlos Montoya
~
28 de Enero del 2019 05:00 hrs
×


Compartir



Liga Corta




El atletismo le mostró una forma diferente de ver la vida.
Carlos Montoya / El atletismo le mostró una forma diferente de ver la vida.

ZACATECAS.- Cuando tenía 6 años, don José Manuel Hernández Flores, fue atropellado y resultó con una lesión en la rodilla que, fue el aliciente para iniciarse en un deporte que se convirtió en una de sus más grandes pasiones, el atletismo, el cual práctica desde hace más de 50 años.

El señor José, dijo que fue su padre quien lo alentó a seguir adelante luego del accidente donde lo atropellaron, y ahora trata de inculcarles a sus hijos el ejemplo de superación ante cualquier circunstancia negativa que se presenta.

Actualmente, tiene 65 años de edad, y se jubiló como ingeniero luego de trabajar como servidor público durante 40 años, situación por la que le dedicó más tiempo al atletismo hasta participar en carreras pre nacionales en otros estados de la república.

Correr se convirtió en su estilo de vida y se mantiene en excelente forma física gracias a esta disciplina que lleva practicando por más de cinco décadas.

Sus hijos Julián, Emmanuel, Tadeo, Alejandro y Galilea, lo motivan en casa y representan su mayor motivación en cada carrera donde participa constantemente; de sus padres se siente orgulloso porque gracias a ellos tuvo la oportunidad de estudiar una carrera.

Asimismo, a base de esfuerzo trabajó para darles estudios a sus hijos, los cuales le pagaron sacando su carrera.

El gusto por el atletismo lo heredó de su padre, quien actualmente tiene 93 años, y dejó de correr cuando tenía 87 años, ya que por su edad sus piernas requirieron reposo.

Don Pepe, se considera un corredor completo, aunque reconoció que lo que más le gusta es la modalidad de campo traviesa y su mayor reto es superarse a sí mismo; en cada carrera se encomienda a San Judas Tadeo, santo del que es devoto de toda la vida.

Es así como don José lleva su vida entre las carreras, los entrenamientos y su familia, siempre con la firme convicción de ser una mejor persona y dar un bien ejemplo.