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La comodidad y Punto Final

Pablo Torres Corpus
~
06 de Febrero del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




No es la primera vez que Waters crea polémica por sus ideas políticas.
Imagen / No es la primera vez que Waters crea polémica por sus ideas políticas.

El pasado fin de semana el exintegrante de Pink Floyd, Roger Waters, incendió las redes sociales luego de manifestar su apoyo a Nicolás Maduro y convocar a una marcha para respaldarlo.

No es la primera vez que Waters crea polémica por sus ideas políticas, de hecho, en cada concierto dedica algunos minutos para hablar de ello, si está en gira suele fijar postura sobre un tema local, lo cual acaba siempre siendo polémica.

Pero ha ido más allá, no sólo polemiza, sino que durante sus presentaciones pretende polarizar sobre algún tema.

Durante años Waters ha encabezado un importante movimiento antisemita disfrazado de rechazo al estado de Israel, lo más común es que durante sus conciertos aparezca un cerdo con la estrella de David en alguna parte del cuerpo, luego el cerdo cae para que sea despedazado por los asistentes.
Además, desde su privilegiada posición suele generar presión para que otros músicos se unan a sus causas o declinen presentaciones en lugares que considera injustos, pero si alguien le sugiere algo parecido se dice víctima del poder.

Nada de malo tiene que alguien manifieste sus ideas políticas, lo que resulta detestable de Waters es su incongruencia, todas sus manifestaciones las hace desde la comodidad que su estatus de figura del rock le da, sin que padezca las consecuencias de ninguna de las causas que promueve.
Es muy fácil apoyar el régimen de Maduro desde su casa en Nueva York, la crisis política de Venezuela en nada le afecta, ni siquiera compromete sus conciertos.

Es muy fácil venir a México o ir a Brasil y pedir que el presidente en turno renuncie, total, al concluir la presentación Roger toma su avión privado y regresa a un país que le da todas las garantías económicas y de libertad para dedicarse a lo que quiera, fijar posturas políticas y andar de incendiario en medio mundo.

Fijar posturas políticas como lo hacer Waters, sin ningún riesgo o consecuencia, no tiene nada de heroico, ni de solidario, es más bien una hipócrita y lucrativa forma de publicitarse y hacer que se hable de él sin criticar su música desde la comodidad y seguridad de un sistema que dice odiar, pero le garantiza todo aquello de lo que goza.

Punto Final

Para el impotente es fácil presumir castidad.