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Historias humanas

Luis Mireles vende aguamiel, con su fiel Filomena

Carlos Montoya
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09 de Febrero del 2019 04:00 hrs
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Tiene clientes que a diario lo buscan para degustar esta bebida.
Carlos Montoya / Tiene clientes que a diario lo buscan para degustar esta bebida.

ZACATECAS.- Luego de trabajar prácticamente toda su vida en la obra, don Luis Mireles Salazar, de 59 años, decidió autoemplearse y desde hace tres años, se dedica a la elaboración de una bebida típica zacatecana, a la que se le atribuyen propiedades curativas, como es el aguamiel.

Originario de Hacienda Nueva, Morelos, pueblo aguamielero; don Luis recorre todos los días varios kilómetros junto con Filomena, una burrita de siete años que es su fiel compañera y con la que llega hasta a la capital para instalarse en la avenida Hidalgo y comenzar con la venta de esta bebida, que se extrae del maguey.

El trayecto que recorren desde su comunidad hasta Zacatecas, dura más de dos horas, y hay ocasiones en que prefiere darle descanso a Filomena y la deja encargada en un lugar cerca del centro.

“En la obra ya nadie me contrataba, por eso decidí dedicarme a la elaboración del aguamiel; en mi familia soy el único que lo hace”, comentó don Luis Mireles, quien se destaca por ser un hombre trabajador desde que era niño.

Agregó que, “el proceso del aguamiel no es muy laborioso en temporada de frío, pero todo cambia con el calor, porque tenemos que salir hasta cuatro veces al día a limpiar el maguey”.

El proceso que hace don Luis, según sus palabras, consiste en la castración del maguey, posteriormente lo sacan y luego lo limpian para de esta manera hacer la bebida de la que en promedio diariamente vende entre 20 y 25 litros; el vaso cuesta 12 pesos.

Expresó que, tanto hombres y mujeres lo consumen con mucha frecuencia, porque le atribuyen propiedades medicinales, por ejemplo en los pulmones.

“Si tomas diario aguamiel, la sangre se te vuelve azul y te sientes bien”, comentó uno de sus clientes, mientras don Luis le rellenaba el vaso por segunda vez.

Asimismo, el señor Luis Mireles, esta consiente de que la fabricación de esta bebida de manera totalmente artesanal, es parte fundamental para la conservación de una tradición muy arraigada en Zacatecas, la cual llama mucho la atención de turistas nacionales y extranjeros.

Don Luis, está dispuesto a seguir levantándose desde las primeras horas de cada día y en punto de las siete de la mañana recorrer junto con Filomena las brechas en medio del monte, para llegar pasadas las nueve, hasta la avenida Hidalgo, donde ya lo están esperando sus clientes.

Lo que más disfruta de su trabajo, es que la venta de esta bebida artesanal ha derivado en conocer nuevas personas que se han convertido en amistades, y dijo que se dedicará a esta actividad hasta que sus fuerzas se lo permitan.