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¡Mamá, no te tires!

Juan Carlos Ramos León
~
11 de Febrero del 2019 10:29 hrs
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Liga Corta




Así se extinguieron su vida y la de su hijo.
Imagen / Así se extinguieron su vida y la de su hijo.

Los que estamos a favor de la vida hemos puesto reclamos similares en la boca de nonatos que resultan ser abortados con el fin de convencer a los indiferentes de que queda en ellos un hálito de vida, cuando se les acercan los fórceps con que serán asesinados en las entrañas mismas de sus madres: ellos no hablan. Pero cuando estas palabras se vierten una a una desde quienes sí pueden pronunciarlas cuando sus madres están por tirarse al vacío…

Aconteció recientemente en Colombia: Una mujer, con su hijo en brazos, se tiró de un puente ante la atónita mirada de un puño de rescatistas que pretendían disuadirla de tan abominable decisión. 

El pequeño que llevaba consigo, según testigos, imploró a su madre con las desgarradoras palabras: ¡Mamá, no te tires! Quienes se concentraron ahí tratando de disuadirla del terrible desenlace no pudieron menos que llorar desesperadamente la desafortunada decisión que la mujer tomó: ella se tiró al vacío con su hijo en brazos. Los dos murieron.

¿Qué puede llevar a una persona a la decisión de quitarse a la vida? Son muchas las causas comprensibles, ninguna admisible. Acarrear con ello a una víctima inocente: incomprensible.

Así se extinguieron su vida y la de su hijo. La escena póstuma inmediata es desgarradora: me arranca un dolor personal indescriptible; lo comparto y me duele.

No sé si me he aferrado tanto a la vida como ese pequeño. Soy un defensor de la vida pero, honestamente, desconozco qué tanto un nonato se cuelga con sus débiles manitas al seno de su madre para no ser succionado por una aspiradora que terminará por ponerle fin a su corta existencia. Pero hoy conozco, por esta noticia, que alguien con una vida mucho más corta que la mía quiso aferrarse a vivir más de lo que yo nunca sería capaz de hacerlo.

Él pudo hablar; hay quien no puede hacerlo, y me permito emplear estas palabras en nombre de aquellos cuya voz no llega a ser escuchada; pero que igual, ante la amenaza de un aborto, desean gritar con todas sus fuerzas: ¡mamá, no te tires!