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Memoria viva

Jura de la primera Constitución de Zacatecas

Manuel González Ramírez
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06 de Marzo del 2019 04:00 hrs
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La plaza mayor de Zacatecas, colección Crónica del Estado.
Cortesía / La plaza mayor de Zacatecas, colección Crónica del Estado.

El primer Congreso Constituyente del Estado Libre Federado de Zacatecas quedó instalado y celebró su primera sesión el 19 de octubre de 1823. 

Fue motivo de festejo en la Capital del Estado ya que por fin se había conformado e iniciaba sus sesiones; tendría como principal labor, la redacción de la Carta Magna que regiría en lo sucesivo al recién creado Estado de Zacatecas.

Los diputados constituyentes estuvieron trabajando intensamente, durante poco más de treinta sesiones, para discutir y redactar el documento; culminando la titánica y trascendente labor el 17 de enero de 1825, fecha en que aprobaron lo que se conoce como la versión primera de la Constitución Política del Estado Libre Federado de Zacatecas.

El documento ya estaba listo, sólo restaba publicarlo oficialmente para ponerlo en vigor. 

Con toda seguridad, los diputados estaban ansiosos de llevar a cabo la promulgación de su gran obra legislativa, a tal grado que propusieron que la ceremonia respectiva fuera realizada el 19 de febrero, es decir, a un mes de su sanción o aprobación; sin embargo, el Gobernador del Estado Pedro José López de Nava les hizo ver que la fecha propuesta estaba muy próxima y que prácticamente no se disponía de mucho tiempo para organizar tan solemne acontecimiento. Los diputados estuvieron de acuerdo y decidieron posponer el acto para el 12 de marzo.

No se trataba de cualquier evento, en realidad era todo un acontecimiento ya que por fin el estado tendría su Constitución Política local, y representaba un logro que bien merecía coronarse como el caso lo ameritaba. Había algunos pendientes importantes por resolver, entre ellos, la logística del acto oficial que se llevaría efectuaría en la capital, así como en las principales poblaciones del estado. Eso implicaba tiempo, sobre todo, por la lentitud de los medio de comunicación de la época, en esos años aún no se conocía el telégrafo ni mucho menos el teléfono, pero existía el correo, que era llevado en carruajes de tracción animal o a caballo.

Transcurrieron los días y, posiblemente, las cosas no salían como estaban previstas pues se quería cambiar la fecha de promulgación para el día 3 de abril. Los legisladores se opusieron al aplazamiento, así que remitieron al gobernador del estado el decreto para la jura y promulgación de la Carta Magna, con la finalidad de que lo hiciera público.

El 30 de marzo, don Pedro José López de Nava ordenó de inmediato que el decreto fuera impreso en la recién estrenada imprenta del gobierno del estado.

El documento estaba integrado por once artículos, en el encabezado se podía leer: “Acercándose el día señalado para la Jura y publicación de la Constitución Política del Estado.