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El Recreo

La herencia del régimen corruptor

J. Luis Medina Lizalde
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11 de Marzo del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




Cada corruptela verificada debe ser expuesta, es el modo de fortalecer al Presidente en su histórica batalla.
Imagen / Cada corruptela verificada debe ser expuesta, es el modo de fortalecer al Presidente en su histórica batalla.

 “Fulano pega con la izquierda para cobrar con la derecha”  “Este periodista pega para que le paguen” “El diputado grita para que lo inviten a negociar”   Y muchas frases de este tipo describen no al régimen corrupto sino al régimen corruptor.

 La facción corrupta de la Revolución Mexicana se impuso, los carrancistas eran percibidos como proclives al robo, en los tiempos de lucha armada se popularizó el vocablo “carrancear” como sinónimo de robar, su líder militar y derrocador de Venustiano Carranza decía:   “No hay quién resista un cañonazo de 50 mil pesos”. 

El Presidente López Obrador pone en práctica una estrategia de reconstitución del Estado Mexicano cancelando su potencial corruptor, en esa dirección dispuso la supresión del tráfico de influencias que permitía a políticos influyentes gestionar recursos para estados y sobre todo para municipios, imponiendo a las empresas constructoras y proveedoras, un porcentaje del monto total y colaboración electoral para favorecer a determinado candidato. Lo mismo hacían con ciudadanos asociados para determinados proyectos,  circulan detallados relatos a ese respecto en el medio zacatecano y seguramente en el resto del país, pues bien, esos políticos traficantes de influencia ya no podrán hacerlo.

Las fracciones parlamentarias recibían grandes bolsas de dinero para que los jerarcas de las mismas las repartieran discrecionalmente, así ese dinero de los impuestos se usó para que las cúpulas partidarias le dieran recursos a sus piezas de ajedrez, eso se ha terminado. 

Los políticos más “truchas”, para no repartir mucho de lo robado, crearon sus propias asociaciones y les etiquetaban recursos, eso ya no sucederá.   

El pago a medios de comunicación y periodistas sin transparencia ni reglas iguales para todos  produjo doble daño a los mexicanos: el desperdicio de recursos y el engaño con cargo a los impuestos, eso también se acabó.

Lo que tocaba, lo pudría

Sin embargo, no echemos las campanas al vuelo, siendo cierto que López Obrador ha suprimido algunas de las prácticas corruptoras sobreviven algunas más difíciles de detectar, como pago a determinados servicios, los políticos corruptos acostumbraban dar empleo a la esposa,  al hermano que no tiene empleo, al sobrino o a la hija de todos aquellos que le prestan “servicios”. El Senado de la República, la Cámara de Diputados y los congresos locales ofrecen muchos ejemplos al respecto.

El incumplimiento de la función supervisora del Estado trajo como consecuencia las universidades “patito”, esa misma incapacidad provocó la aparición de estancias infantiles que no cumplían las normas o que inflaban la matrícula,  refugio para mujeres maltratadas sin la debida observación de su funcionamiento, comedores y albergues para grupos vulnerables y un sinfín de actividades de filantropía financiadas  total o parcialmente con dinero público, todo eso en nombre de la solidaridad con causas moralmente inobjetables. 

 El régimen encontró en esos grupos la fórmula para quedar bien y poco gastado auspiciando iniciativas “civiles” para que se ocupen de lo que corresponde al Estado, por citar un caso,  los clubes migrantes son convertidos en financiadores parciales de obras  y servicios públicos en vez de que participen como inversionistas en la economía regional y así por el estilo.

Desde luego, de la acción  corruptora del  viejo régimen se salvan las  auténticamente solidarias iniciativas a cargo de personas sensibles que cada peso recibido lo usan éticamente, no me cabe duda que  seguirán empeñadas en su noble labor.  Con algunas he tenido la fortuna de serles útil.

El efecto  corruptor fue tal que no hubo corriente política o ideológica a salvo,  ahí radica  la impotencia de los afectados para unirse en contra de la política de saneamiento emprendida por López Obrador, difícilmente marcharán brazo con brazo los damnificados de la cancelación del chayote con los radicales críticos anticapitalistas atrincherados en briosos discursos anti gubernamentales sostenidos por el gobierno. 

Prueba de fuego

Cancelar el carácter corruptor del régimen, es toda una revolución que dará calidad de vida al pueblo mexicano en un marco de democracia real pero no es tarea sencilla.

 Los medios de más cobertura desarrollan un periodismo ferozmente opositor, exaltado, intransigente, cargado de epítetos y deformaciones de  hechos, aún sin eco  anticipan que con ellos no se cuenta. 

La conciencia se adormece en temporadas, durante mucho tiempo hicimos de la corrupción anécdota, solo hasta que nos llega el fuego a los aparejos reaccionamos, la pregunta es si este despertar es temporal o lo  temporal fue la conciencia adormecida durante tantos años, una manera de saberlo será la congruencia con la que se enfrente la corrupción que brote en el nuevo gobierno, allí está la victoria o la derrota de la Cuarta Transformación.

Cada corruptela verificada debe ser expuesta, es el modo de fortalecer al Presidente en su histórica batalla.