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Por decisión personal

Huberto Meléndez Martínez
~
12 de Marzo del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




La falta de una dirección adecuada produce diferentes desvíos conductuales en los estudiantes.
Imagen / La falta de una dirección adecuada produce diferentes desvíos conductuales en los estudiantes.

Dedicado a María del Patrocinio Meléndez Flores, por perseverar en sus estudios.

“¡Oye, muchacho!, ¿conoces a Lucy?”, preguntó un señor a un joven que cruzaba apresurado el patio de la escuela preparatoria. Ese día había logrado desocuparse temprano del trabajo, como lo había deseado desde hacía mucho tiempo, decidió pasar por su hija a la hora de salida.

“No la conozco, señor”, contestó el alumno cuestionado y sin dejar su camino hacia la siguiente clase: “A lo mejor allá en la dirección le pueden informar”, señaló con su brazo un conjunto de aulas.
Le recibió una secretaria, quien hizo una mueca intentando recordar con nombre a la muchacha, sin lograrlo. “¿Recuerda a qué grupo y semestre asiste su hija?”.

“Debe estar en cuarto semestre”, contestó el tutor.

La empleada buscó en cada registro de los grupos correspondientes al semestre, lo cual llevó algunos minutos.

Mientras tanto el padre imaginaba que la Institución tenía cierto grado de desorganización, pues le parecía inadmisible que no la localizaran.

Diariamente, desde hacía casi 2 años, la mamá se encargaba de levantarla muy temprano, ayudaba a prepararse y le daba un poco de dinero para los gastos escolares, además del pasaje de regreso en el transporte urbano, pues generalmente su papá regresaba a diversa hora de la tarde. Él mismo la trasladaba desde su casa hasta dejarla en la puerta de la escuela y de ahí él se iba al trabajo.

Varias veces desafió a los demás automovilistas quienes impacientes le apremiaban a avanzar, pues permanecía estacionado hasta ver que la adolescente cruzaba el pórtico del plantel, la veía avanzar a lo largo de la explanada cívica hacia el área de los salones.

Luego de buscar inútilmente en todos los registros, la oficinista revisó los listados de los semestres precedentes. Apareció en el archivo de inscripción del año anterior, pero encontró la nota en la cual se informaba sobre la baja, debido al exceso de inasistencias.

¿Cuánta decepción, tristeza, frustración, coraje y desconcierto puede experimentar un tutor ante una noticia semejante? ¿Dónde o cómo ocultarse de la turbación e incomodidad que produce una situación de esa naturaleza?

Agradeció las atenciones y camino a su casa sintió que los pies le pesaban demasiado. Pensó en los peligros que una señorita puede estar expuesta durante tantos meses.

Dolido; pero firme, incorporó a la muchacha en un comercio familiar y asignó actividades del hogar.

A veces los hijos creemos que engañamos a nuestros padres, cuando en realidad el engaño es hacia nosotros mismos, aunque las consecuencias afectan a ambos.

Situaciones parecidas suceden en los diversos estratos sociales. La falta de una dirección adecuada produce diferentes desvíos conductuales en los estudiantes.

¿Se adolece de orientación vocacional en las escuelas?, ¿Falta de asesoría por parte de los tutores? ¿Cómo se vinculan tutores y docentes en la formación de los escolares? ¿Es atribuible a la capacidad de decisión de cada joven?

Es enorme la responsabilidad de la crianza y formación de la familia.