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Ganadores

Juan Carlos Ramos León
~
08 de Abril del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




El tema es que el camino al éxito pasa por un montón de fracasos antes.
Imagen / El tema es que el camino al éxito pasa por un montón de fracasos antes.

Somos una gran nación. Siempre lo he pensado y así lo he expresado en este espacio. Y la grandeza de nuestra nación se debe, principalmente, a la grandeza de su gente, de su pueblo. Así es. Creo que somos un pueblo de ganadores.

Constantemente los nuestros obtienen premios y reconocimientos por logros en el extranjero en un sinnúmero de competencias. Lamentablemente las noticias que se vierten al respecto se ahogan en un mar de información que, generalmente, está colmada de notas negativas que son las que atraen los reflectores robándole la atención a las cosas que verdaderamente vale la pena difundir.

He tenido la oportunidad de platicar con una persona que, no sin un gran esfuerzo, ha procurado impulsar la afición de su hijo al automovilismo en competencias nacionales e internacionales de go karts. Me llamó mucho la atención la pasión con la que fue compartiéndome las experiencias vividas, buenas y malas; pero todas parte de una historia que seguramente seguirá escribiéndose con letras de éxito. Eso es, el éxito es la corona que llega para todo aquel que es constante y se esfuerza. No está a la vuelta de la esquina, ciertamente; pero no existe consecuencia diferente para quien tiene mentalidad ganadora.

El tema es que el camino al éxito pasa por un montón de fracasos antes. La decepción y el dolor son el precio que hay que pagar y no son muchos los que están dispuestos a hacerlo. Por eso es que las cimas de las montañas se encuentran prácticamente vacías.

Ojalá que todos fuéramos condescendientes con quienes van caminando al lado nuestro tomando en cuenta que muchos de ellos se encuentran persiguiendo una meta y lo están haciendo anteponiendo a ello un gran esfuerzo.

Ojalá, también, que quienes no se encuentran dispuestos a “echar una mano” lo hagan al menos haciéndose a un lado porque bien dice el dicho que “el que no ayuda, estorba” y no existe cosa más ruin que, lejos de ayudar o no estorbar, sea convertirse en un obstáculo por puritita envidia. Ojalá que nos decidamos a abandonar la terrible postura de “el chiste no es ganar sino hacer perder al otro”.