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Memoria viva

De Mañanitas a Serenatas de Abril en Zacatecas

Manuel González Ramírez
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10 de Abril del 2019 04:00 hrs
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Zacatecas en abril de 1936, Colección de Crónica de Zacatecas.
Cortesía / Zacatecas en abril de 1936, Colección de Crónica de Zacatecas.

A través del tiempo los seres humanos se han ocupado de crear formas para romper con la monotonía. 

Así comenzarían a aparecer las fiestas, las tradiciones y las conmemoraciones que son algunas de las cosas que le dan sabor a la vida y que, por lo menos, hacen que las personas se olviden por un momento de la cruda realidad que enfrentan cada día.

Vivimos hoy las tradiciones que nos han transmitido las generaciones ancestrales y que en muchas de las ocasiones desconocemos sus antecedentes, sentido o finalidad. 

Solemos reproducirlas periódicamente por inercia más que por convicción o conocimiento de causa, debido a ello algunas evolucionan, otras se degeneran y unas sencillamente desaparecen.

Gracias a una serie de documentos localizados en el Archivo Histórico del Municipio de Zacatecas, me encuentro ahora en condición de compartirles algunos apuntes acerca de las famosas mañanitas de abril, tradición que está siendo objeto de rescate y que con dificultades sobrevive; nació en circunstancias especiales y no parece adaptarse a los tiempos actuales.

“Las mañanitas” es una composición musical mexicana en compás de tres por cuatro que se le canta a alguien, generalmente, a una mujer en ocasión de su cumpleaños, según nos refiere el Diccionario de la Real Academia Española. 

El origen de las mañanitas se pierde en la oscuridad de los tiempos. Se desconoce el origen de esta tradición mexicana y nadie ha sabido decir qué tiene que ver el rey David, entre otras cosas interesantes que giran en torno a las mañanitas. 

Eso sí, las cantamos con mucha emoción cuando tratamos de agasajar a alguien que apreciamos o que amamos.

El nombre de esta pieza está relacionado con la madrugada o con el alba, con esa parte el día a la que se considera las más propicia para despertar con música a la persona festejada.

Se desconoce de cuándo datan las famosas mañanitas como pieza de homenaje a las personas, son muchas las teorías pero no hay nada contundente e irrefutable.

Lo que sí sabemos es que las tradicionales mañanitas de abril en Zacatecas servían para despertar a la ciudad después de las primeras noches de la primavera ya que coinciden con el inicio de ella, la estación donde brota la vida, la alegría y el bullicio de la naturaleza que contagia a los seres humanos.

Ya no hay miedo o precaución a madrugar por el frío de invierno, los cálidos amaneceres incitan a los habitantes de la ciudad a levantarse temprano y disfrutar de los maravillosos días que la vida les obsequia.

Los paseos matinales o mañanitas de abril se realizaban en la alameda central de la Ciudad de Zacatecas desde l896. 

A la alegría del inicio de la primavera se sumaba la música y los paseos que se llevaban a cabo en este hermoso e histórico rincón de esta capital.

En las primeras ediciones de esta tradición participaba una orquesta típica de señoritas y la Banda de Música del municipio de Zacatecas. 

Las mañanitas de finales del siglo 19 eran de las 6 a las 8 de la mañana y fueron promovidas por las autoridades municipales. Eran momentos propicios para encontrarse con los amigos o con la persona amada, una oportunidad de oro para aspirar el olor de las flores de la alameda y disfrutar de la brisa fresca de sus fuentes.

Asimismo, los concurrentes podían deleitarse con las bellas interpretaciones musicales que inundaban el ambiente.

Esta tradición aún se mantenía viva a finales de la década de 1930 y se ejecutaban una hora más tarde. 

En la segunda mitad del siglo 20, los eventos de las mañanitas de abril se celebraban a partir de las 7:00 de la mañana, el gobierno municipal invitaba a las escuelas y preparatorias a participar en el evento, en el cual se desarrollaban juegos tradicionales (trompo, balero, carrera de costales y de carretillas, etc.) que le daban a la celebración un toque familiar.