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Trotamundos

Rompecorazones de la industria

Raúl Muñoz del Cojo
~
11 de Mayo del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




ZACATECAS.- Hace algunos días leí un artículo publicado por una docente de turismo donde se ve a leguas que es una enamorada de su profesión y, dentro de sus aportaciones, publica las 6 maneras de romperle el corazón al turista. 

Dentro de esta industria de servicios y su cualidad de ser productos intangibles, constituye para las empresas y destinos un verdadero desafío que requerirá, para su éxito, la implementación de estrategias, inversión en publicidad, un excelente manejo del marketing y procurar que por medio de las tecnologías actuales se logre la promoción de boca en boca, que es una de las más importantes. 

Si podemos conjugar dichos puntos -comenta Melisa Y. Roldán en su ensayo- lograremos en los clientes una influencia total en su decisión de compra, la cual, a diferencia de cualquier producto tangible que se compra y se consume mucho después, en los servicios turísticos esto no es posible. Con nosotros el proveedor es testigo partícipe del momento de consumo. 

Otra característica de los servicios turísticos es que no pueden almacenarse, ya que si se pacta su uso o consumo para una fecha y hora determinadas, esos lugares o asientos no pueden ser almacenados para venderse después. Si usted en una plaza ve ventas de último momento en esta clase de servicios, son realmente para evitar la pérdida para la empresa por esos faltantes. 

Dentro del personal de las empresas de turismo se debe de seguir con lupa y prestar atención en todas las particularidades y detalles ya que de perderse, harán de seguro la diferencia entre éxito o fracaso con el cliente en el lugar donde se encuentre. 

Posterior a una indagatoria amplia con distintos viajeros frecuentes, Melisa Y. Roldán encontró las principales causas de desilusión de los turistas las cuales describimos a continuación: 

1.- Diferencia de precios entre turistas y residentes. Sin importar los precios de cada ciudad y teniendo en cuenta el tipo de cambio local, parece un lujo salir, llegar o tomar un taxi, ya que casi en todos lados el servicio es mucho más barato para los locales que para el turista. Punto que debemos de cuidar en todo momento. ¿Quién no sabe los dichos de que al turista hay que encajarle la uña? Mal hecho. 

2.- Los impuestos turísticos, aunque siempre tienen razón de ser, constituyen un tema de investigación aparte, pero para esta publicación le puedo comentar que a los viajeros no les gusta y molesta mucho descubrir que hay trato diferencial en las tarifas que ellos pagan. 

3.- Otra forma de romperle el corazón a un visitante es hacerle ver y sentir que es forastero y que queremos sacarle su dinero. Casi siempre, los viajeros destinan parte de su tiempo para acudir a un mercadillo o buscar alguna artesanía local. El apreciar la belleza y trabajo de estas personas se vuelve un martirio cuando siempre hay alguien queriéndote hablar, diciéndote los precios y tratando de que compres algo. Causa una sensación de acoso que se les persiga o que se quiera hacer negocio con ellos forzosamente. 

4.- A los turistas les molesta el horario del check in en la mayoría de los hoteles. Para los que no son hoteleros, les comento que las reglas de la casa siempre tienen razón de ser y, en este caso, no es la excepción. El horario de entrada es para planificar la producción del servicio y debe de haber tiempo suficiente para darle gusto al cliente en la entrada y la salida. 

Para evitar este contratiempo, en los lugares muy visitados, el hotel da servicio de resguardo de equipaje para que el huésped pueda hacer visitas de último minuto. Parece que no, pero estos pequeños detalles cambian la perspectiva de la plaza visitada. 

5.- Al cliente le molesta que los servicios ofrecidos no sean los prometidos. Debemos de tener mucho cuidado con esto, tanto como clientes o como prestadores, ya que ahora con las reconocidas técnicas de venta en línea, si no nos cercioramos del producto comprado, nos podremos llevar una desagradable sorpresa. Mucho ojo. 

6.- Y por último el atractivo principal del lugar visitado y motivador del viaje, deberá estar abierto y disponible para los turistas que acuden al lugar. ¿Imagínese que va a Nueva York y que la estatua de la libertad está cerrada, o que en París la torre Eiffel esté en restauración? Hay que tener cuidado con estos detalles e informarnos previo a cualquier visita. 

Concluyendo con este interesante tema, le puedo comentar que una gestión responsable del turismo debe estar basada por regla en el significado de una palabra: Equilibrio. Éste se dará entre la conservación y uso, así como entre lo que se ofrece, se vende, el precio y la calidad. 

Un corazón roto de un turista provocará, a largo plazo, un efecto negativo en la reputación de la empresa o servicio contratado, punto que debemos de cuidar a toda costa. Por favor, no rompamos el corazón de nuestros visitantes. 

Para terminar me gustaría felicitar, aunque con un día de retraso, a todas las mamás que hayan tenido la gracia divina de serlo; a mi hija Estefanía por su cumpleaños y a mi padre que, si estuviera con nosotros, cumpliría nada menos que 80 años. Hasta la próxima.