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Los que viven de lo que otros desechan

Alejandro Román
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26 de Mayo del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




El riesgo a la salud es permanente para los trabajadores del Relleno Sanitario.
Alejandro Román / El riesgo a la salud es permanente para los trabajadores del Relleno Sanitario.

ZACATECAS.- El camión recolector abre la caja y vacía todos los desechos, la gente corre como si hubiera sido el cofre del tesoro el que se abriera, y es que para decenas de personas el reciclado de basura representa su manera de ganarse la vida.

En el Relleno Sanitario Intermuncipal trabajan de manera formal más de 100 pepenadores que diariamente buscan entre la basura cartón, botellas de plástico y diversos tipos de hules, que se convierten para ellos en sus tesoros.

La jornada inicia después de las 8 de la mañana y según la cantidad de basura reciclada que recolecten es la cantidad de dinero que tendrán ese día para darle a su familia, comer y divertirse.

Herencia

Manuel es un joven de 17 años, que tiene casi un año trabajando en la pepena, el mismo tiempo que tiene su hija de vida, “es por ella que trabajo, para sacar algo para mantener a mi familia” aseguró.

“En este trabajo no hay un salario y a veces se gana mucho y otra no tanto” mencionó Manuel, quien dijo que lo menos que ha juntado son 150 pesos.

El oficio de buscar artículos en la basura lo aprendió de su mamá, quien lo puso a trabajar cuando Manuel se negó a estudiar.

Francisco es un hombre de 52 años que aún recuerda como de niño su abuelo lo llevaba a juntar botellas de vidrio y cartón por las calles y desde entonces ese es su oficio y con el que lleva la comida a la mesa de su casa. 

Reconoció que “este trabajo es ingrato porque si se descansa no se gana” y mencionó que el trabaja de lunes a viernes de 8 de la mañana a 8 de la noche para poder sacar 300 pesos diarios.

Francisco recuerda con nostalgia que ya se ha cambiado de varios tiraderos de la ciudad de Zacatecas, como fue la colonia Lázaro Cárdenas, Lomas de Bracho, por el Abastos y ahora en  Vetagrande. 

No hay trabajo

Hace 11 años Jesús se salió de trabajar en la obra, porque se acabaron las oportunidades laborales e inició su trabajo en la pepana.

Empezó en su colonia, recolectando las botellas de plástico, después se cambió al tiradero municipal de Guadalupe y ahora al nuevo relleno.

Le gustaría volver a la construcción pero lamentó que no hay oportunidades de trabajo y a sus 32 años de edad esa fue la única oportunidad que consiguió para sostener a su familia.

El camión sin tesoro

“Ese camión ya viene bien escogido, no trae ni una botella” dijo María, con tono de reproche, porque los trabajadores del Servicio de Limpia del Municipio de Guadalupe cuando recogen la basura van separándola.

Los pepenadores se acercan al montón de basura que dejó el camión 182 del Guadalupe y ven que es poco el producto que pueden obtener, “es como un cofre sin tesoros” dijo Juan quien aseveró “no se vale ellos tienen su salario y uno solo depende de esto”.

Al día un trabajador del servicio de limpia obtiene de 200 a 400 pesos por la selección de basura que hace cuando recolecta en la ruta que hace el camión. Lo que representa un ingreso de más de 6 mil pesos promedio al mes extra a su salario.

Es por ello que los camiones recolectores entran al relleno con costales de basura colgando, donde tienen todo el plástico y cartón que apartaron.

Este producto que juntan lo venden en un terreno baldío frente a la unidad deportiva de Guadalupe
Los trabajadores explicaron que esta es una actividad que les permiten los ayuntamientos y que para algunos es su único ingreso y para otro es un extra pues su larario es de 1 mil 200 pesos a la quincena.

Solo 20 minutos

“En 20 minutos le quitamos todo lo bueno al montón de basura que deja el camión” aseguró Jesús, quien dijo que el reto es juntar un costal jumbo con productos de plástico.

Comentó que ese costal en ocasiones se llena en una hora y otras ocasiones todo el día.
El costal pesa aproximadamente 25 kilos  y suelen pagarles más de 100 pesos por el producto que recolectan.

En el relleno Sanitario son más de 100 los pepenadores que tienen permiso para recolectar basura y ellos reciben de las autoridades vacunas contra el tétanos y otras enfermedades, para evitar que se contagien.

Actualmente aún quedan pequeñas fumarolas del incendio en el Relleno Sanitario, lo que lo que genera un hedor en todo el lugar.

En un sondeo que realizó Imagen con varios de los pepenadores coincidieron que más del 70% de los recolectores tienen esa ocupación como una herencia familiar.