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Historias humanas

Don Hugo mata las crudas con sus ricas tostadas

Carlos Montoya
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12 de Julio del 2019 04:00 hrs
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El zacatecano tiene 31 años ofreciendo estos antojitos.
Carlos Montoya / El zacatecano tiene 31 años ofreciendo estos antojitos.
El zacatecano tiene 31 años ofreciendo estos antojitos.
Carlos Montoya / El zacatecano tiene 31 años ofreciendo estos antojitos.
El zacatecano tiene 31 años ofreciendo estos antojitos.
Carlos Montoya / El zacatecano tiene 31 años ofreciendo estos antojitos.

ZACATECAS.- Para quienes anden por el Centro Histórico con antojo de tostadas o duros con cuerito y trompa, una parada obligada es la Alameda Trinidad García de la Cadena, donde de lunes a sábado se instala Hugo García López, para vender estas delicias que resucitan a los que cargan con la resaca por la fiesta del día anterior.

La historia del negocio se remonta a 1975, cuando don Roberto García Saldívar (QEPD), originario de Jerez y padre de Hugo, se instaló en la esquina de la calle Fernando Villalpando y avenida Juárez para deleitar los paladares de la gente con sus tostadas de encurtidos.

Don Roberto estuvo a cargo del negocio por 13 años, hasta que partió con el Todo Poderoso, dejándole a su hijo Hugo su legado que durante 31 años ha preservado; incluso, aún conserva el primer cajón de madera donde ponía los chicharrones y que tiene una antigüedad aproximada de 40 años. 

“Cuando mi papá falleció, yo estaba en la preparatoria, y las circunstancias me orillaron a dedicarme al negocio. Tengo siete hermanas y un hermano; pero sólo yo decidí seguir en este oficio”, comentó Hugo, quien tiene 48 años, de los cuales 31 los ha dedicado a vender tostadas colocándose como una auténtica institución en este gremio.

Agregó que su padre quizás decidió instalarse en dicho crucero por la cercanía de su casa, ya que era vecino del barrio de San Antonio, ubicado atrás de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, lo que facilitaba el traslado de la mercancía.

Don Hugo se siente orgulloso de las raíces jerezanas de su padre, las que influyeron directamente para que decidiera vender tostadas y no otros antojitos. 

Además, platicó cómo comienza su día: a las 8 de la mañana fríe los duros y las tostadas de manera tradicional, prepara los encurtidos, el ceviche y la exquisita salsa, la que marca la diferencia y que lleva de por medio la receta original de su padre. 

Terminada la preparación, sale en su camioneta cargada de buena vibra y llega hasta la Alameda para que en punto de las 11 de la mañana ya esté armado su puesto y comenzar con la venta. 

Más tarda don Hugo en instalarse que los clientes en llegar y es que 31 años dedicados a la venta de sus tostadas en el mismo lugar, donde comenzó un sueño, avalan el amor y la pasión que le pone don Hugo a su trabajo, el cual es recompensado con la preferencia de sus clientes.

“Lo que más me gusta de mi trabajo es la comunicación con las personas, conocer gente nueva, que se vaya contenta de probar mis tostadas y que regresen después con más ganas”, explicó don Hugo.

Además, señaló que sus productos los han probados nacionales y extranjeros, concretamente colombianos, estadounidenses y chinos, cuya gastronomía incluye el picante, razón por la cual les llaman la atención las tostadas.

Con orgullo, don Hugo dijo también que algunas personalidades han acudido a su puesto para probar sus antojitos como el exgobernador Ricardo Monreal Ávila y el temerario Gustavo Ángel. 

Actualmente, el zacatecano es padre de tres hijos, quienes ha sacado adelante gracias a su trabajo, tal como lo hizo su padre. También quiere darles el mejor ejemplo para que sean personas de bien y trabajadoras.

“Cualquiera puede vender; pero no cualquiera puede ser comerciante”, bajo ese lema de su padre, don Hugo trabaja diariamente hasta las 7 u 8 de la noche, dependiendo el día y piensa seguirse dedicado a sus tostadas hasta que sus fuerzas se lo permitan, porque es un trabajo que disfruta hacer y lo refleja en el carisma que lo caracteriza y que heredó de don Roberto.