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De mis apuntes

Resolución Presidencial

Carlos López Gámez
~
13 de Julio del 2019 04:00 hrs
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Liga Corta




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Es indiscutible que el cercano poblado de Plateros debe su origen a la minería. En su desarrollo han influido otros factores del todo improvistos, sin embargo, determinaron la traza de su futuro y de ello la substancia derivada a las necesidades sociales.

La presencia religiosa contribuye con más fuerza, asegurando de esa manera el irregular asentamiento humano que a la vez se significa como importante fuente de sustento por la atracción que ejerce en creyentes, inclusive entre quienes no lo son.

Sin embargo, e independiente a lo expuesto anteriormente, el crecimiento urbano no ha sido acorde a las exigencias actuales, que por cierto lo demandan y exigen en los tiempos presentes. Tal parece que el tiempo con ligeras variantes se ha detenido en ese paraje.

Este también es conocido con diferentes nombres: Las Minas de San Demetrio, Real de Minas de San Demetrio, San Demetrio de los Plateros, Hacienda de Dolores y Real de Minas de Plateros. En la actualidad tan solo se conoce como Plateros.

A todo lo anterior hay que agregarle, para mayor información, el lugar donde se venera al Cristo de los Plateros, desde luego que no debe faltar nunca el culto, la devoción al Santo Niño de los Plateros. La historia de este lugar abarca varios siglos.

Mas, en este tema tan solo seguimos una línea de investigación reciente, esta nos ha conducido al año 1927, fecha en la cual se considera que el desarrollo natural del poblado fue frenado, la superficie territorial da hecho ha cambiado poco desde entonces por una infinidad de factores que no fue posible evitar.

Claro que existen testimonios que tratan al respecto, sobre el particular se cita una resolución presidencial. Con base en ello se puede interpretar de manera más equilibrada a la realidad, aunque esta se ha tergiversado obedeciendo a otros ajenos intereses comunales.

Un extracto de la decisión presidencial, cita textual: “Para resolver la solicitud de dotación de ejido que se formulara en 1925, un grupo de campesinos radicados en el poblado platerense, municipio de Fresnillo, en gobernador del estado dicta mandamiento provisional fechado el 13 de febrero de 1926, concediendo 9 mil 504 hectáreas a 243 personas. El acto posesorio fue hasta el 15 de febrero de 1926”.

Consecuentemente la resolución presidencial en cuestión, fechada el 23 de diciembre de 1926, clarifica por completo la forma en que se dotó al poblado con una superficie de 7 mil 398 hectáreas de terrenos con todas su accesiones, usos, costumbres y servidumbres.

Las parcelas se tomaron íntegramente de la hacienda de Rancho Grande. La ejecución de la citada resolución fue el 31 de enero de 1927, quedando excluida una superficie de 3 mil 950 hectáreas.

Por otra parte, el decreto fechado el 4 de diciembre de 1920 determina la división y adjudicación dentro de la zona del fraccionamiento de la ciudad de Fresnillo, así como mil 300 hectáreas que conforman la zona urbanizada.

Con relación a esta, se considera que es patrimonio municipal, sin embargo, con el tiempo la citación anterior ha tenido otra interpretación y los propios beneficiados con la resolución presidencial no han respetado lo que mandata y esto ha dado paso, no en una sino en varias ocasiones, a acaloradas discusiones entre ejidatarios.

Tales testimonios inducen quizá a una reflexión obligada y hasta recomendada para aclarar dudas sobre la tenencia de la tierra, tanto en áreas ejidales como en el fundo legal o la zona urbanizada. Creemos que de esa manera se pudieran reorientar proyectos encaminados a una planeación más acorde al crecimiento del poblado.

En aquellos años cuando se embovedó el arroyo que dividía el caserío, como reporteros cubrimos asambleas de ejidatarios y solicitantes de lotes para construir en la zona regularizada, brotaron inconformidades de ambas partes que con el tiempo frenaron el crecimiento regular y ordenado del poblado.

En tiempos actuales, el crecimiento de la comunidad ha sido palpable y se observa una regulación en el uso de la tierra que nos ofrece una panorámica de un poblado en constante desarrollo, aunque de acuerdo a los vecinos de las áreas en expansión aún se carece de servicios públicos.

Un asentamiento humano que data, de acuerdo a sus orígenes, al año de 1566 cuando se descubren las minas de San Demetrio localizadas a unos cuatro kilómetros al poniente del poblado, aún se conserva su centro natural en torno al Santuario del Cristo de los Plateros que data de finales del siglo 18.

Al abundar de manera breve la resolución presidencial para regular el crecimiento del poblado, por un lado y por el otro: la dotación de tierras para delimitar ejido y zona urbana de Plateros. Es su historia.