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Perspectivas

? Recortar el gasto, buena decisión 

Luis Enrique Mercado
~
01 de Febrero del 2015 20:50 hrs
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Liga Corta




Por fin, el Gobierno Federal se dio cuenta de que en materia económica necesita trabajar con las expectativas, influyendo en ellas con hechos reales.

El secretario de Hacienda anunció, por un lado, un recorte al gasto público para hacer frente a la caída de los ingresos derivada de menores precios y producción de petróleo.

Y al día siguiente, para reforzar el tijeretazo al gasto, salió a exponer la evolución de la economía en el cuarto trimestre del año.

En esencia, lo que se dijo es que en los tres últimos meses del año pasado se observó una mayor actividad económica, crecieron las exportaciones, aumentó la recaudación tributaria, el déficit en finanzas publicas se mantuvo dentro de lo programado, la deuda pública sigue en los parámetros prometidos.

En fin, un panorama que nos dice que la economía mexicana está mejorando ligeramente y que ya el año pasado, las cifras fueron un poco mejores que las del 2013.

Pero sin duda, la mejor noticia es el recorte en el gasto.

Se trata de reducir el gasto en 124 mil millones de pesos, de los cuales el gobierno federal disminuye 52 mil millones; Pemex 62 mil millones y la Comisión Federal de Electricidad, 10 mil millones.

Se enfatizó que los ahorros se harán en el llamado gasto corriente; es decir, en burocracia y lo que consume, telefonía celular, viajes, papelería, comidas, etcétera, y no en gasto de inversión.

Sobre este rubro se anunció que se cancela la construcción del tren rápido México-Querétaro, que sin duda es un gasto de inversión y al proyecto muerto del ferrocarril Transpeninsular.

Fuera de estos dos proyectos, se prometió que todo el recorte se centraría en gasto corriente.

La verdad es que el gobierno está actuando como cualquier padre de familia prudente que cuando ve que sus gastos bajan, tiene que reducir también los gastos de la casa.

En ese sentido, el gobierno mexicano está enviando una muy buena señal de prudencia a los mercados: la prioridad es mantener sanas las finanzas pública ante un ambiente internacional de turbulencia.

Esta disminución de gasto es importante por dos elementos: el primero, porque las coberturas cambiarias se recibirán hasta finales de año, aunque la disminución de los ingresos se siente día a día: el segundo, porque es especialmente preocupante el panorama hacia 2016, cuando si se mantiene bajo el precio del petróleo no habría coberturas y porque sin duda para ese año seguirá la caída en la producción y exportación de crudo.

Es importante la señal que se da con el recorte, porque con ello el país estará en mejor posición, tanto para enfrentar la caída en los ingresos petroleros, como para sortear un ambiente internacional con turbulencia debido a las decisiones que sin duda adoptará el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos al subir sus tasas de interés.

En el horizonte de México falta el paso que dé el Banco de México, de subir sus tasa de interés de referencia como ya lo anticipó el gobernador de la institución, Agustín Carstens.

México debe blindar su economía esperando que las reformas estructurales, en especial la energética, le dé un empujón más a la actividad económica que permita que el potencial de crecimiento, que hoy anda entre 2.5 y 3%, se transforme en un 4 o 4.5 por ciento. Pero tardará aún un año o año y medio más.

Por lo pronto, la primera obligación del gobierno es manejar con prudencia sus finanzas porque esa es la mejor forma de enfrentar bajas en los ingresos y turbulencia internacionales. Y no hay otra receta mejor para ello.

Hoy más que nunca no hay que hacerle caso a las voces del populismo que quieren más gasto, más deuda y más déficit.

Hasta el próximo lunes con nuevas… PERSPECTIVAS.