×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



1915. Serpientes y escaleras
Los docentes
Marco Antonio Flores Zavala 16-03-2015 21:40 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




Cortesía / Herbert Spencer. Sus libros fueron textos de lectura obligatoria.
Para Manuel E. Gómez

El presupuesto gubernamental de 1915 contempló a la instrucción pública en el ramo octavo. La partida estaba dividida en secciones.

La 21 definía los dineros para el Instituto de Ciencias. Los siguientes apartados eran la Biblioteca Pública, las dos escuelas normales, la Dirección de Instrucción Primaria y una centena de escuelas asentadas en las cabeceras de ayuntamiento.

También se programó dinero público para el establecimiento de una docena de escuelas rurales; pero se advirtió: el ejercicio de ese rubro dependía de la estabilidad social.

No sobra indicar: en la vetusta ciudad de Zacatecas había una veintena de centros escolares. El plan educativo básico era definido en una ley federal que proyectó “la instrucción rudimentaria”.

Por disposición de la ley, la Dirección de Instrucción publicaba los nombramientos de los profesores. Otro acto público era la toma de protesta que implicaba jurar lealtad al régimen revolucionario.

En el primer trimestre de 1915, fueron contratados, entre otros, María Murillo, Úrsulo A. García y Toribio García Zárate.

La profesora Murillo fue designada directora para la escuela de niñas de la comunidad jerezana de Huejote.
Úrsulo A. García (nacido en 1892) era un profesor soltero asignado como ayudante de la escuela 4 de la vetusta ciudad de Zacatecas. Su salario fue fijado en 2 pesos diarios.

Esta contratación significa mucho. Pasó de ser docente en Juchipila a profesor en la ciudad capital. Da cuenta de su nexo con la red de liberales masones que lideraban las congregaciones de profesores zacatecanos.

García Zárate juró como director de la Escuela Normal de Varones (sita en la actual Casa de la Cultura Municipal) el 13 de marzo de 1915.

El presupuesto fijó su salario en 5 pesos diarios. Además de la administración, debía impartir el primer curso de la Lengua materna y Sociología.

En la Lengua materna se apoyó en el Compendio de gramática teórica y práctica de la lengua materna de Rafael Ángel de la Peña. En la otra materia usó La ciencia social de Herbert Spencer.

Toribio García Zárate tiene registro de acciones radicales en su hoja de vida. Fue un conspirador a punto de tomar las armas.

En 1906 sostuvo vínculos con un grupo local secreto que planeó rebelarse. El objetivo de la insubordinación era cimbrar al régimen porfirista.

Él, como otros habitantes de la región (Florencio Talavera, Julián Soto, Jesús Juárez, Lucio Díaz Hinojosa, Mariano Arrieta), estableció correspondencia con los hermanos Flores Magón.

Por supuesto, García Zárate también concurría a grupos formales que definían el tejido social. Una congregación era la mutualista Obreros Libres.

Otra asociación, que él presidía en 1915, era la cooperativa Caja de Ahorros de los Profesores de Instrucción Primaria (domicilio situado en el lote 20 de la calle de la Compañía, actualmente calle Genaro Codina).

Profesor universitario