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El granero de la Nación Río Grande
José Arturo Castillo 02-05-2015 21:51 hrs

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Liga Corta




Francisco Monsiváis /
Francisco Monsiváis / LA ESTACIÓN es patrimonio ferrocarrilero de México.
Francisco Monsiváis / LA PARROQUIA se edificó originalmente en el Sitio de San Diego.
Francisco Monsiváis /
Pese a la evidencia de la llegada de los primeros exploradores a la región, bajo el mando de Pedro de Ahumada en 1561, ya se encontraba prendido el inicio de  la conquista espiritual.

Por el rumbo de Sain Alto había llegado un piadoso  fraile, Bernardo Cossin,  franciscano francés que según autos de fe, recorrería la rivera del Aguanaval mucho antes que Ahumada.

Desplazó su  peregrinar por los senderos de Mazapil, siempre en su tarea  evangelizadora.  
Más tarde llegaría Alonso López,  quien se internaría  en  la región de las Nieves.

El 18 de febrero de 1567 fueron concedidos terrenos a Alonso de Oseguera, merced histórica referente de nuestra fiesta de carnaval.

Para el 4 de junio  serían  favorecidos Diego de Ortega y Hernán Luna.
Este último es considerado el primer  capellán de la iglesia de la Santa Veracruz.

Y por último, concederían mercedes a Alonso López de Lois, virtual  fundador de Santa Elena.
En ese escenario habría de actuar Francisco de Urdiñola, en el temible norte. 
Con el tiempo, sería dueño del latifundio más grande del mundo.

Tras una vida de lucha, Urdiñola dictó testamento como militar y dejó como herederas a sus hijas; murió el 4 de marzo de 1618.

En la década de 1640, una de ellas regresaría a Santa Elena a realizar operaciones  de venta.
Los descendientes de las primeras personas en llegar a la región, se congregaron en torno a la estancia, que después de muchas gestiones, el 5 de marzo de 1689 se convertiría en Santa Elena de Río Grande.

Visita obligada


RIVERA DEL AGUANAVAL Muchos pueblos se extienden a lo largo del Río Aguanaval. El visitante podrá disfrutar de altos árboles y estampas panorámicas.


BALNEARIOS ALMOLOYA Y SAN FELIPE Tienen agradables aguas termales. Están en las comunidades Morelos y Pavón y San Felipe.


LA ALAMEDA JUÁREZ fue construida el 21 de marzo de 1906 por el primer centenario del nacimiento de Benito Juárez.


LA PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN, catalogada como una de las cinco más bellas del estado, está en el corazón de la cabecera municipal.


LA PARROQUIA DE LA SANTA VERACRUZ fue reconstruida a mediados del siglo 19. La versión original se edificó en 1562.

Leyenda

De su viaje a la región en 1602, el fraile Alonso de la Mota describió cuatro lugares para afinar metales.
Esta crónica no evadía la descripción de los míticos túneles y señalaba los cuatro puntos a donde llegaban los metales, puntos que a la posteridad serían las  salidas.

Uno era la Loma de los Rosales, otro en la mueblería El Naranjo y el tercero, frente al actual acceso principal de la iglesia de Santa Elena.

El cuarto está en lo que fuera la famosa Casa de la Cadena, mismo que fue usado para evitar a los gentiles.
A Isabel de Urdiñola se le atribuye la construcción de los legendarios  túneles en la primera década del siglo 17, obra cuyo objetivo era salvaguardar su seguridad y no para darle vida a la leyenda negra de su padre.


ISABEL DE URDIÑOLA, recreada en un dibujo.

Ubicación

Edificios históricos

Acueducto de Pastelera
Obra colonial de principios del siglo 18, utilizada para el riego del realengo de la Ciénega de San Diego, propiedad de la Archicofradía del Santísimo Señor Sacramentado; fue alquilada a 60 pesos anuales, de 1936 a 1848.


Estancia de Eugenio Martín
La propiedad fue concedida por el gobierno de la Nueva Galicia en 1693 para que se edificara una casa, cocina y huerto a Eugenio Martín. Está en la comunidad de Las Piedras. La edificación se mantiene y también fue utilizada por los renteros de la Ciénega de San Diego.

La Casa del Gobernador
La casa del líder agrarista y gobernador de Zacatecas (1928-1929), Alfonso Medina Castañeda, está en el Barrio Independencia y es testigo de cruentos intentos de apagar la luz al entendimiento de tan ilustre zacatecano.

Edificio de la Cruz Verde
El gobierno municipal de 1879 solicitó al maestro albañil Locario Márquez  la construcción de la Casa de la Cruz Verde, siendo inaugurada el 20 de mayo de 1879. El inmueble está en la calle Constitución y quizá es el único que en la actualidad  se encuentra en su estado original y perfectas condiciones.

Silo de la Hacienda del Fuerte
Esta monumental obra de la Hacienda del Fuerte era utilizada para almacenar granos; fue construida en 1858. La hacienda emergió, luego de que fuera comprada a los dueños del feudo de Cruces Grandes. Sus primeros propietarios fueron Pascuala y Francisco Aguirre.

Festividades

En Río Grande cada comunidad celebra sus fiestas a golpe de tambora.

Se llevan a cabo procesiones, rosarios y en las últimas décadas ha tenido un arraigo muy profundo lo que implica la charrería, ritual casi religioso para los practicantes de un código en el que no sólo hay que saber lazar un animal o montar a caballo, sino también cómo preservar  esta emocionante disciplina.

A raíz de la fundación de la estancia, inicia la celebración de las fiestas con la advocación al Señor de la Santa Vera Cruz.

En 1658, por necesidad espiritual, los pobladores edificaron su iglesia, creando la Archicofradía bajo la advocación del Santísimo Señor Sacramentado y que hasta hoy es considerada como uno de los festejos que tuvieron más arraigo y tradición en la historia de Río Grande.

Era una procesión en la que el mismo Cuerpo de Cristo se exhibía en una custodia que daba inicio en la iglesia, a partir del Jueves Santo y durante los siguientes ocho días. 

Se velaba al Santísimo noche a noche en la plaza principal y se asignaban dos personas para que lo custodiaran. Al final, se ofrecía una misa nocturna.

En su recorrido, la imagen era llevada en un altar de madera que año con año se detallaba, como lo hace constar el cargo a la fábrica de gastos de la archicofradía en 1728, que Alonso de Ugalde recibía.

Se adornaba su perímetro con naranjas que se mandaban traer de Sombrerete, y eso sí, siempre precedidos por los músicos, unas veces se acompañaban de guitarras y en otros años por un pito inclusor y una caña rociera.

Esta celebración terminó, ante de la separación eclesiástica de Nieves, y se adoptó la advocación de Santa Elena de la Cruz.

Con ella, llegaron otras manifestaciones culturales, como las danzas de Pardos, caballitos y por supuesto de los grandes  festejos del 18 de agosto.

Otra fiesta llena de tradición que el poblado de Santa Elena vivió y que era esperada domingo a domingo, era la presentación de Calletano de Castro, quien tocaba con su orquesta.

Esta tradición seduciría  las buenas costumbres a partir de 1772; el cantor riograndense Francisco Serrano alternaría estos eventos en 1775. 

Sin duda, el festejo de mayor suntuosidad  es el celebrado en esta cabecera municipal en su tradicional carnaval, que se prolonga por más de una semana y que culmina en los tres días que preceden al miércoles de ceniza. 




La Fiesta de carnaval es de las más importantes en el municipio.

El personaje

Timoteo Ramírez (1872-1945): Maestro de profesión, nació el 22 de agosto en la comunidad del Salto, Villanueva. 

Estudió en la Escuela Normal de Zacatecas. En 1903 llegó a Río Grande,  donde asumió la responsabilidad  de dirigir la Escuela Benito Juárez.

Su grandeza como maestro fue  ampliamente  conocida, por su carácter y don de gente.

Era de condición humilde, pero muy respetado; Timoteo Ramírez fue uno  de los hombres a los que se les debe perpetuar con laureles y gloria.  Fue un hombre que supo afrontar con inteligencia los obstáculos que la vida le presentaba.

A la fecha hay ciudadanos que lo recuerdan con cariño.

Esta humilde biografía es un presente, como símbolo  de agradecimiento  de una generación de riograndenses del siglo 21. Muere el 22 de marzo de 1945.


TIMOTEO RODRÍGUEZ, dibujo.

Platillos típicos

Conservar las tradiciones es el rumbo más seguro de un pueblo y más si se es enfático con su pasado.
Las costumbres que siempre están vigentes son el colorido de cada hogar, símbolo de la alegría. 

El folclor, que representa ante el mundo una visión diferente de nuestra variada herencia cultural y hay que sumar a ello la Cuaresma, el tiempo litúrgico de conversión. 

La nostalgia de la Navidad. La congoja del Día de Muertos y sus 25 años de altares y desfiles alusivos; los sabores, tradición gastronómica vinculada a las creencias y ceremonias religiosas.

Sus cemitas y pan ranchero, su atolito, la riquísima reliquia o asado de novia, herencia del famoso mole poblano legado de principios  de 1930  por la elegante dama, Luz Asomoza de Bautista, ecónoma y maestra de cocina de la Normal Rural de Río Grande.


PAN RANCHERO, una delicia.

Ciudadanos ilustres

Alonso López de Lois (1530-1592): Fundador de Santa Elena de Río Grande, nace en  1530 en el consejo de Castropol, Asturias, España. 

Destacó por sus grandes cualidades como militar y como uno de los grandes pacificadores del norte de la Nueva España.

Fallece en 1592. Es sepultado en la capilla de la Santa Veracruz, ubicada en su estancia de Santa Elena.

Castor de la Cruz: Insurgente nacido en la Hacienda del Fuerte, Río Grande.

Se sumó  al contingente liberal  bajo el mando de López Rayón.

Después de la batalla de Puerto de Piñones, pudo  llegar  a la hacienda de Pozo Hondo.

Por la edad, se separó del movimiento, llevándose lienzos, producto de botines de guerra.

Entre ellos está  el estandarte  que  Hidalgo enarbolara en el inicio  de las gestas de Independencia.


CASTOR DE LA CRUZ, retrato.

Cristóforo Hernández Alcalde (1840- 1922): Militar liberal, hijo de los criollos Rafael Allende y  Guadalupe Alcalde. 

Estando Benito Juárez en Zacatecas, le informó oportunamente del peligro que se cernía, ayudándolo a escapar de aquel apurado trance; se lo llevó en ancas de  su  famoso caballo “El Cuernito”.  

Murió el 1 de marzo de 1922 my fue sepultado con solemnidad.

Anastasio V. Hinojosa (1883-1937): Líder agrarista y presidente municipal,  nacido el 23 de enero de 1883.
Instruyó a campesinos para promover solicitudes  de tierras. 

Hasta su muerte, acaecida el 3 de septiembre de 1937, se  desempeñó  como secretario tesorero del Comité Ejecutivo de la Confederación Sindicalista de Obreros y Campesinos del Estado de Zacatecas. Fue miembro del partido Laborista de México.

Alfonso Medina Castañeda (1891-1934): Gobernador del estado y líder agrarista. 

Nació el 27 de septiembre de 1891 en Río Grande. Siempre estuvo en su pensamiento su pueblo, estado y la patria.

Fue un servidor de la humanidad. Sus restos mortales descansan en el Mausoleo de las Personas Ilustres de La Bufa.