×
×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



X

?El costo del sexismo

Adriana Huerta Ramírez
~
30 de Noviembre del 2015 12:35 hrs
×


Compartir



Liga Corta




?El sexismo, según la RAE, se define como la discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro.

El sexismo, aparte de tener un costo social, posee un costo económico que es caro, ya que si la participación de ambos sexos en la fuerza laboral fuera igualitaria, se estima que el PIB por persona estaría un 16% más alto de lo que actualmente se encuentra. 

En nuestro país, México, se pierde alrededor de un 25% del PIB por persona en términos de participación laboral y un 4% en empresas de autoempleo.

Los cinco países miembros de la OECD que presentan las pérdidas más grandes de su PIB a causa del sexismo son Turquía, con 33.1%; México, con 25.5%; Italia, con 21.22%; Chile con 20.20% y Grecia.

Por otro lado, existen pérdidas económicas en cuanto a sanciones y demandas, un ejemplo es el de la exejecutiva de Daimler, Claudia Macías Ramón, quien demandó a dicha compañía por despido injustificado, el laudo admite que en el despido hubo discriminación de género.

La corte, al fallar a su favor, ordenó el pago de salarios de la ejecutiva y la firma de un convenio donde se convino la suma de 63 millones de pesos por discriminación. No obstante, ante la mejoría de políticas para erradicar esta problemática, no es la única historia en el renglón.

La eliminación del sexismo es una cadena que requiere de muchos factores, ya que para que una mujer se desempeñe laboralmente debe haber inclusión en todos los aspectos y sobre todo en la educación, puesto que para que una mujer trabaje debe estudiar y el acceso a la educación es desafortunadamente uno de los más grandes problemas de las mujeres en el mundo.

Al incluir a la mujer en la vida laboral, no solo se generan más recaudo de impuestos, más renta, etcétera; también se incrementa el PIB y el consumo crece al mismo tiempo. La mujer que trabaja es una mujer que consume.

La exclusión del sexo femenino hace que el talento de los empresarios decrezca, por lo tanto también el éxito de la economía de un país y la cantidad de ingresos de una persona.

Se estima que al incrementar los ingresos del sexo femenino, la pobreza global se reduciría en un 30 por ciento.