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Un soldado en cada defensa rural por amor a la patria

Lucía Dinorah Bañuelos
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18 de Febrero del 2016 22:19 hrs
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Liga Corta




Son militares activos quienes les transmiten sus conocimientos.
David Castañeda / Son militares activos quienes les transmiten sus conocimientos.
Su formación es militar.
David Castañeda / Su formación es militar.
Con El adiestramiento aprenden el manejo de armas..
David Castañeda / Con El adiestramiento aprenden el manejo de armas..
Son instruidos  en derechos humanos para saber cómo deben actuar
David Castañeda / Son instruidos en derechos humanos para saber cómo deben actuar
Cada sábado se reúnen en un sitio diferente para ser capacitados.
David Castañeda / Cada sábado se reúnen en un sitio diferente para ser capacitados.
Archivo /
JEREZ.- Un corrido cómico de El Piporro y los efímeros desfiles del 16 de septiembre son lo más cercano al conocimiento público de esa rara estirpe de militares que movidos sólo por el amor a la patria se preparan para responder a cabalidad a sus hermanos y a su país en situaciones de inseguridad o desastres naturales.

Ellos son los Defensas Rurales que, dispersos por todo el territorio nacional y sin hacer alarde de quien son ni de qué saben, albergan sentimientos de lealtad, servicio y amor a la humanidad.

Están constituidos en cuerpos de caballería, de infantería o mixtos por ejidatarios organizados, equipados y adiestrados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

No perciben salario, no gozan de los beneficios que los militares en activo tienen ni tampoco reciben seguridad social. Los mueve sólo el amor a la patria y el espíritu de servicio.

En Zacatecas se constituyeron el 1 de abril de 1979 en el Séptimo Cuerpo de Caballería de Defensas Rurales (SCCDR) con base en Jerez, donde permaneció hasta el 16 de junio de 2001 cuando cambia de plaza a Guadalupe. 

A la fecha, en el estado son cientos de defensas rurales organizados en tres grupos bajo la jurisdicción de la 11 Zona Militar.
 

Adiestramiento

Cada sábado Enrique tiene una cita con sus hermanos de armas.  Cada sábado es en un sitio diferente donde él y sus compañeros reciben adiestramiento militar que incluye aspectos cívicos, morales y de cultura general.

Aprenden también cómo aplicar con eficiencia el Plan DN-III-E, para, en dado caso que se les asigne como misión, poder localizar gente y hacer evacuaciones.

También se les instruye sobre cómo auxiliar a personas involucradas en accidentes aéreos, terrestres o marítimos que estén dentro de su jurisdicción.

Personal militar activo les enseñan cómo dar seguridad si la población lo requiere y cómo dar apoyo a las instancias competentes para de manera coordinada ofrecer alimentación y/o atención médica en casos de contingencias.

De igual manera son capacitados para que en coordinación con dependencias civiles organicen el alojamiento de personas que lo requieran.

Adicionalmente reciben instrucción en manejo de armas, derechos humanos, marco jurídico y primeros auxilios.

Todo para que desempeñen eficazmente su función, desarrollen amor a la patria y mantengan vivo el sentimiento de lealtad a las instituciones y al gobierno.

Durante su adiestramiento se les infunde el verdadero sentido de responsabilidad y se les motiva para alcanzar el máximo grado de disciplina.
 

Labor social

Como parte de sus tareas destaca la labor social en su entorno próximo, de esta manera colaboran en programas de reforestación y llevan a cabo en forma conjunta actividades de extinción de incendios en bosques y pastizales.

También ayudan a las instituciones competentes a la extinción de enfermedades animales que afectan la vida humana y plagas.

Su adiestramiento les permite ayudar en la extinción de epidemias que pudieran afectar en zonas determinadas del país.

Además, siempre están con disposición para cumplir las encomiendas que les ordenen los mandos militares.
 

En busca del honor y justicia

Entre semana Enrique se quita su uniforme gris y sin olvidar ese sentimiento de pertenencia y el orgullo de ser Defensa Rural cumple a cabalidad en su empleo como profesor de Educación Física de niños de preescolar y primaria.

Ha sido rural desde 1993 impulsado por el grato recuerdo que lo enorgullece de su abuelo quien también fue parte del grupo.

La mirada se le ilumina y su pecho se expande cuando habla del honor de pertenecer al Séptimo Cuerpo de Caballería de Defensas Rurales.

“Es un honor pertenecer a este cuerpo donde se aprende a querer a la Patria y se aviva el espíritu de servicio”, dijo visiblemente emocionado.

Explicó que al pertenecer a este selecto grupo no solo busca nuevas experiencias, sino también el honor y la justicia y sobre todo, servir a los semejantes porque está al servicio de la Patria y del país.

Al hablar de lo que es ser un rural, conmovido dijo que en ese cuerpo se aprende de todos los que lo integran sin importar edades, creencias o niveles académicos, ya que ahí hay campesinos que con sus manos cosechan la tierra o se dedican a la crianza de ganado y también hay profesionistas como él que dividen tiempos entre las obligaciones civiles y las que por gusto tienen como Defensas Rurales.

Fue en el terremoto de la ciudad de México en 1985 que, como una espinita, le empezó “a picar” la idea de servir al prójimo.

Por eso fue que ingresó al Séptimo Cuerpo de Defensas Rurales, “no porque sea especial, aquí se le instruye a uno cómo actuar, cómo asesorar a la población cuando lo requiera” y mencionó con especial énfasis la convivencia con los compañeros, “es como una fraternidad”, dijo.
 

Evaluaciones

Cada seis meses se llaman a todos los defensas rurales diseminados por territorio zacatecano, para la llamada Estadas de Adiestramiento, cuyo objetivo principal es evaluar el grado de aprendizaje de cada elemento durante las sesiones sabatinas.

También sirven para ratificar las funciones que deben desempeñar como integrantes del cuerpo de Defensas Rurales.