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Altares de madera
Carlos López Gámez 07-02-2014 20:30 hrs

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Liga Corta




Conforme se prosigue de manera entusiasta con nuestras andanzas en la investigación, junto con experimentados profesionistas, mayores son las sorpresas que nos encontramos. Nos ilustra sobremanera y nos motiva a continuar con esta apasionante labor. Además, es altamente satisfactorio compartir nuestros hallazgos con nuestros lectores.

En un inventario que se encuentra en el libro llamado Fábrica Espiritual de la Parroquia de la Purificación, fechado el 3 de junio de 1846, se hace una detallada referencia a la existencia de altares de madera, la distribución comprende las tres naves. Nuestra particular impresión al respecto es recogida de inmediato, pues creíamos que era totalmente de piedra cantera.

En primera instancia nos ocuparemos del Altar Mayor. La descripción es la siguiente: Es de madera, dorado antiguo. En el centro hay un tronco grande de hermosa forma, de yeso, con filetes y ráfagas dorado. Dos angelitos chicos en el extremo del trono, seis espejos grandes en los lados. En la parte de arriba la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria de bulto, con su corona de plata, el niño con potencias del mismo metal, más arriba un lienzo de dos caras en cuadro, imagen de la Santísima Trinidad al óleo, con marco dorado, cuatro evangelistas dos en cada lado. En el trono está la imagen de la Virgen del Refugio que sirve de viso al tabernáculo. La mesa portátil tiene frontal de plata amartillado, sotabanco de madera; a los lados, dos ángeles de vara y cuarta, dorado el vestido; en el centro un Santo Cristo de bronce con peana de lo mismo, el viso del Sagrario tienen un Salvador de vidriera. Su ara y su tarima; alfombrón grande que cubre todo el presbítero.

En ese tiempo los altares del templo parroquial eran once en total, incluyendo el mayor. De acuerdo al documento, todos en su mayoría eran de madera y yeso. En tiempos presentes otra es la presentación, ya que la madera ha sido retirada en su totalidad, predominando la piedra cantera. La única madera que se utiliza es para los marcos de varios nichos laterales.

Enseguida mencionaré el resto de los altares, el primero del Señor San José, luego el del Señor de la Piedad, De Nuestra Señora de Guadalupe, del Señor San Nicolás, Nuestra Señora del Carmen, de Nuestro Padre Jesús, Señor San Antonio, Altar de las Animas, De Nuestra Señora de la Soledad, y de Nuestra Señora del Rosario. Corresponden al año de 1846. Lamentablemente el libro consultado no se hace ninguna referencia a la ubicación de cada uno de ellos.

En cada uno de ellos se detalla minuciosamente que son de madera antiguo dorado. Por ejemplo, en el dedicado a San José contaba con una imagen de bulto, el manto y la túnica de tela tisú con su tuniquita de raso, potencias, cacles y mundito de oro, vara y corona de plata, ahumada de oro la corona, vidrieras en el nicho y arriba de éste, dos ángeles y más arriba, San Juan Bautista de bulto y señor San Miguel; colateral de madera dorado antiguo, su mesa portátil de madera, con ara, manteles de crea y su caberte.

En el altar de Nuestra Señora de Guadalupe, por ejemplo, tenía colateral de madera dorado antiguo, en el centro al óleo de la Virgen, sin vidrieras; cuatro óvulos en el lienzo al óleo de apariciones; la mesa portátil tiene su ara frontal de plata sobredorado, córense, manteles de Bretaña, cobertores, palia, alfombra y su correspondiente tarima; en el sagrario esta una custodia chiquita de plata con su Santo Ligno pequeño, el sagrario tiene viso y candado. El viso color perla, letras de oro; cuatro ramilletes de hoja de lata cincelados, y credenciera media redonda.

Como usted lo podrá apreciar, en cada uno de los altares de la Purificación sobresalía la madera, plata y oro, y finas telas. En la actualidad nada de lo anterior existe. Por lo menos en gran parte. Por cuestiones de espacio solamente abundamos brevemente en varios de ellos.

En el mismo libro se destaca la descripción del cuerpo de la iglesia. Menciona: catorce cuadros de Vía Crucis, con marcos de madera y sin vidrieras, dos lámparas o candiles con 18 arbotantes cada uno, todo de plata, uno en la media naranja y otro más adelante (siendo uno del Señor de los Plateros) con velo de gaza de Italia, siete confesionarios, un banco con seis faroles de Nuestro Amo, ya viejos; siete bancas, tres mesas en que se colectan las limosnas, dos cruces grandes y dos trancas de madera.

El Baptisterio consistía en una pila de cantera con tapa de madera. La Sacristía por su parte tenía: Un Santo Cristo grande con una cortina azul; otro pequeño, un san Felipe de Jesús.
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