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Animales callejeros, una estadística más
Melina González 18-07-2014 21:00 hrs

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Liga Corta




Hugo Uribe / En muchos casos, los animales viven confinados a la azoteas, encadenados y en condiciones de hacinamiento.
César Chacón / Con frecuencia los animales en situación de calle solo buscan alimento y un dueño.
Miguel Correa / Se estima que de 22 millones de perros en el país, únicamente 6.6 millones tienen un hogar.
No son pocas las historias de familias que comienzan con un cachorro y, al crecer, deciden abandonarlo a su suerte porque no previeron lo que implica tener una mascota. Esta acción podría denotar una falta de conciencia sobre la protección animal, pero el problema va más allá.

A nivel estatal y nacional se han empezado a emitir leyes y reglamentos para evitar este tipo de casos.

Sin embargo, ha faltado coordinación, recursos y centros específicos de atención para ayudar a reducir el número de perros callejeros que, en última instancia, terminan atropellados y arrojados a las orillas de las carreteras.

En 2013 el INEGI y la Secretaría de Salud federal emitieron un informe sobre el número de perros que habitan en México. De una estimación de 22 millones de perros que viven en el país, solamente 6.6 millones son cuidados por una familia.

De estos, un gran porcentaje vive en condiciones de hacinamiento y abandono total, confinados a una azotea y, en el peor de los casos, a una cadena.

La mayoría de los perros callejeros fueron abandonados por sus dueños; a raíz de esto, en 1994 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) cambió el término de perro callejero por perro de dueño irresponsable.

A pesar de que México es uno de los países con mayor número de perros callejeros en América Latina, hasta hace poco, producto de ataques de perros callejeros a la población, surgió la atención hacia este tema en las legislaturas y medios de comunicación nacionales.

Poco a poco pasó de un tema de salud pública a un tema de sensibilización y atención humanitaria.
En México, tras la atención mediática hacia esta situación, quedó claro que la falta de reglas para adquirir animales alcanza proporciones alarmantes.

“Personas irresponsables adquieren una mascota bajo la concepción de juguete u objeto de entretenimiento, sin visualizarlos como lo que son, un miembro más de la familia”, lamentó Aspacia Kúsulas Tejada, subdirectora de Epidemiología y Prevención y Control de Enfermedades de los Servicios de Salud en Zacatecas (SSZ).

¿Nuevas leyes?
En países desarrollados como Dinamarca, Finlandia, Suiza y Estados Unidos, desde hace décadas comenzaron a promulgar leyes de protección animal, no solo de especies silvestres, también domésticas, como perros, gatos, vacas, caballos y asnos.

Las entidades comenzaron a proveer recursos para crear departamentos de policías especializados en crueldad animal y las asociaciones civiles han ganado fuerza entre la población y los gobiernos.

En México hasta hace poco se comenzó a analizar en las cámaras legislativas locales y en el Congreso de la Unión la necesidad de reformar el Código Civil Federal para crear leyes que garanticen el bienestar animal.

Este interés se debe en parte a la presión de grupos de activistas que, mediante las redes sociales, han denunciado los terribles abusos a los que son sometidos los animales callejeros.

En internet también circulan videos y fotografías de casos como Pay de Limón, un perrito cuyas patas fueron mutiladas por un grupo de crimen organizado; o el Mata Gatos, en Puebla, era un sujeto que lanzaba gatos vivos para ser devorados por perros; o recientemente el asesino de cachorros en Jalisco, quien quemó vivos a casi una decena de perritos.

Tales casos han sido objeto de presión por parte de la sociedad civil hacia las autoridades para que creen leyes y realicen acciones que frenen la crueldad animal y garanticen una vida digna a todos los animales.

En el caso de los animales de corrales, piden que se les garantice un trato y una muerte dignas.

¿Consciencia ciudadana?
En 2013, México presenció un cambio de actitud que pasó del discurso a las acciones: producto de casos de violencia extrema contra los animales y como un reflejo del hastío generalizado hacia la violencia en el país, la gente salió a las calles.

Tweet storms y miles de denuncias mediante las redes sociales dieron pie a marchas y manifestaciones en diversas ciudades para exigir leyes que mejoren la condición de vida de los animales.

Se prohibieron animales en circos en más de 10 estados del país y se reformaron las leyes locales de protección y conservación animal.

En Zacatecas, el 27 de mayo se prohibió el uso de animales silvestres en espectáculos y endureció las sanciones contra aquellos que maltraten o violenten los derechos de los animales, así como para quienes promuevan peleas de perros.

Exentos quedaron las peleas de gallos, charreadas y corridas de toros, al ser considerados “una tradición”.

Esta ley fue aprobada en medio de un enorme vacío: en el estado no hay un padrón exacto del número de animales en situación de calle; faltan recursos y personal capacitado.

Además, los ayuntamientos, encargados de aplicarla, carecen de infraestructura y presupuesto para atender casos de violencia animal y no tienen un albergue que promueva las adopciones.

Con esta nueva ley se delega a los ciudadanos el papel de vigilar y hacer valer las normas. La ley parece letra muerta porque no existe una figura reguladora y que brinde un centro de atención específico.

Nueva ley en Zacatecas
Susana Rodríguez, diputada local del Partido Verde Ecologista (PVEM), manifestó su confianza en que la ciudadanía tendrá una participación activa en el cuidado y protección de los animales.
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