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Cambiaron su juventud por embarazo no planeado
Selene Lamas 01-02-2014 21:10 hrs

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Archivo / Para varias, dejar los estudios por ser madres no estaba en sus planes.
Ana Lucía y Érica nunca imaginaron que le darían la bienvenida a la vida adulta de manera tan repentina. Ambas se quedaron embarazadas sin conocer siquiera el funcionamiento de su cuerpo.

Ana Lucía, como prefirió ser llamada, tiene 18 años y es originaria de Ojocaliente, acaba de ser madre hace un mes y dio a luz un bebé con Síndrome de Down. Ella vive en unión libre desde hace un año; su embarazo no fue planeado, pues justo cuando fue a consulta sobre métodos anticonceptivos le informaron que estaba embarazada.

“Cuando nos juntamos, mi esposo y yo no queríamos tener hijos pronto y pensábamos cuidarnos, pero se nos pasó”, expresa con resignación.

Además, comenta que uno de los factores que más los detenía para ser padres es que su esposo padece epilepsia, por lo que querían estar seguros de que su medicamento no le iba a provocar afecciones al bebé.

Pese a ello, manifiesta que cuando recibieron la noticia se entusiasmaron y comenzaron a hacer planes, además de que en las consultas de control nunca le comentaron que el bebé tenía Síndrome de Down.

No obstante, Ana Lucía se empeña en ser optimista; pronto empezará a estudiar la preparatoria abierta, pues antes de vivir con su novio tuvo que dejarla por problemas económicos, tema que también le preocupa, pues su pareja trabaja en el campo y en ocasiones no gana lo suficiente para mantenerse, aunque en esas ocasiones las familias de ambos los apoyan.

No fue planeado
Érica, como quiso ser llamada, originaria de Calera, es una madre de 15 años. Recién dio a luz un bebé por cesárea, el cual ha tenido que estar en el hospital por más de tres semanas debido a que su aparato digestivo no logra metabolizar la leche materna.

Al igual que Ana Lucía, Érica comenta que ser madre no estaba en sus planes inmediatos y que el embarazo fue inesperado; se les “chispoteó”. “Mi novio y yo nos juntamos cuando teníamos 14 años, nos queremos, les dijimos a nuestros padres y nos empezamos a cuidar con condón”, expresa.

Sin embargo, explica que una ocasión, durante sus días fértiles, optaron por no usar el preservativo, pues consideraron “que en una sola vez nada pasaría”. Hoy, Érica ya es madre. “Quise dejar los juguetes por los biberones”, dice, mientras que con la mirada perdida afirma que está lista para emprender la nueva aventura.

Asimismo, comenta que cuando decidió irse a vivir con su novio tuvo que dejar la escuela, pues en la familia de él son muy machistas y le insistieron para que la dejara. No obstante, Érica no se resigna, dice que cuando el bebé tenga unos meses tratará de terminar la secundaria abierta, pues cuando decidió vivir en pareja estaba apenas en el segundo grado.

Al igual que Ana Lucía, también teme por su futuro económico, ya que su pareja es jornalero y ven muy lejos la posibilidad de prepararse y estudiar para acceder a un mejor trabajo. “Yo creo que las pasaremos duras, pero cuando nos va mal, mis papás o los de él nos ayudan, aunque no creemos que así vaya a ser toda la vida”, afirma con inseguridad.
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