×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Claudia y Juan Francisco, unidos para siempre
Alejandro Castañeda 23-08-2014 22:30 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




Cortesía / Tomados de la mano, escucharon los consejos del padre.
Cortesía / A la ceremonia asistieron seres queridos de varias partes del país.
Cortesía / Al llegar, la novia fue apoyada con la cauda para que subiera las escaleras.
Cortesía / La pareja se tomó la foto del recuerdo con sus familiares.
Cortesía / Charros y escaramuzas fueron testigos de este día extraordinario.
La bella historia de amor entre Juan Francisco Cabral y Claudia Lizeth Quintero se selló para la eternidad, al contraer matrimonio en el Templo de Santo Domingo.

En una tarde con un clima fabuloso, el recinto religioso lució repleto de familiares y amigos que se dieron cita desde distintas ciudades del país, para ser testigos del enlace nupcial de sus seres queridos.

Además de una gran sonrisa, varias invitadas llegaron al recinto vestidas de escaramuzas y los varones de charros.

Juan Francisco lució un traje charro de gala y Claudia Lizeth un bello vestido blanco, con delicados detalles.

Ambos unieron sus vidas después de ocho años de feliz noviazgo, por lo que en el altar se mostraron seguros de continuar una vida juntos.

Los jóvenes estuvieron acompañados por sus padres, Leticia Acosta y Francisco Cabral, así como María de Jesús Martínez y José Quintero.

En el día más significativo de su existencia, la pareja eligió como padrinos de velación a Aldo Quintero y Nereida Alejo.

Llegado el momento, Javier Ozornio y Guadalupe Martínez se acercaron para entregarles los anillos.
A fin de que en su hogar no falte el sustento, el padre bendijo las arras que llevaron José María Mier y Beatriz Basurto, para que luego Juan Francisco y Claudia Lizeth las tuvieran entre sus manos.

Los encargados de colocar el lazo que los mantendrá unidos para siempre fueron Claudia Acosta y Samuel Huitrón.

Durante la misa, el sacerdote les mencionó la importancia de conquistarse todos los días para que puedan complementarse y así cumplan con la finalidad del matrimonio ante la Iglesia, que es para toda la vida.

La ceremonia se volvió aún más emotiva con el mariachi que interpretó los cantos religiosos.

Claudia Lizeth ofreció su ramo de rosas de colores a la Virgen, para que guiara sus pasos.

Al término de la celebración religiosa, la pareja recibió los mejores deseos de parte de sus invitados y familiares, que después se dirigieron gustosos al Rancho El 40 para continuar con la fiesta.
Tags