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Usted, ¿dónde aprendió a conducir?

El Buen Comer
El Canto del Agua
Lucía López 09-10-2013 21:10 hrs

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Cortesía / Las empanadas chilenas de res horneadas son otro de los platillos deliciosos que ofrece Eduardo Fuenzalida.
Cortesía / El lugar es ideal para fiestas o importantes banquetes.
Cortesía / Así lucen las empanadas chilenas fritas.
La llegada a Zacatecas de Eduardo Fuenzalida López El Chileno en 1969 fue un viaje sin retorno. Apenas a sus 22 de años decide establecerse como restaurantero, pero se da cuenta de que necesitaba algo más que sus ganas de trabajar y su gran entusiasmo.

Debido a ello incursiona como administrador de El Mónaco, labor que desarrolla durante cinco años y por la que obtiene experiencia, relaciones y amigos, pero lo mas importante, conoce a María de Lourdes Rivera, su esposa, a quien describe como su mano derecha en el negocio.

Durante tres años Eduardo da clases en el IMSS, en el programa CAPRI (Centro de capacitación para la industria hotelera) y los siguientes 18 se dedica a la joyería, combinando sus actividades con una laminadora de mármol.

Fue para el 2000, cuando retoma el mundo de la cocina, abriendo , en el que fusiona la comida chilena-española, con platillos que domina a la perfección, como el cordero, lechón, costilla de res y ternera al horno, la parrillada de res al carbón o leña, pollo, cordero, cerdo y chistorra.

En la lista también están la paella valenciana, las empanadas chilenas (de queso, queso con camarón y carne), o la carbonada, platillo típico chileno (sopa con dados de verdura y trocitos de carne de res y arroz, sazonada con comino y hierbas de olor).

Todos los domingos se prepara la paella, platillo con el que ha participado en varios eventos, el más importante quizá es en Fresnillo, donde El Chileno y Lula participan durante siete años consecutivos en beneficio del Asilo de Ancianos.

Preparan porciones para vender a 600 personas, reto que han logrado que sea un éxito.

domina las carnes del monte, participando en festivales cinegéticos con platillos como carne en conserva de venado elk a la vinagreta, brochetas de venado y empanadas de jabalí.

El platillo que yo degusté en esta ocasión fue una exquisita paella valenciana, surtida de color, aroma e ingredientes como langostino, camarón, jaiba, pollo, carne de puerco, abulones, chicharos y arroz.

Disfruté de las bondades de este platillo con el trato afable de Eduardo, quien le espera de martes a domingo de 11 de la mañana a 7 de la tarde para disfrutar de su comida chilena-española.

El restaurante está ubicado en carretera a Guadalupe y Genaro Codina kilómetro 1, a un costado de la Junta Estatal de Caminos, en la Zona Industrial Guadalupe, Zacatecas.

Cuenta con salón de fiestas para 700 personas y palapa campestre con capacidad para 250 personas, dando servicio de banquetearía con platillos nacionales e internacionales.

 
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