×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



La Biblioteca
El cuerpo en que nací
Elizabeth M. Murcia 21-04-2016 01:07 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




En toda obra, deja siempre el artista un poco de sí mismo. En literatura, no son infrecuentes las referencias a tiempos o espacios que el lector puede fácilmente contrastar. Más allá, y aunque a veces sea el escritor el único que tiene noticia de esto, no son pocas tampoco las confesiones o las proyecciones casi oníricas, trozos de cuerpos o almas trasmutados en palabras y adheridos para siempre a uno o varios personajes. 

Guadalupe Nettel se anexa a esta tradición autobiográfica de la literatura con su novela El cuerpo en que nací (2011). En un juego de mostrar y esconderse, la narradora nos cuenta su infancia. Es la historia de una niña tímida y perspicaz, con una marca de nacimiento, que no duda en autodefinirse como marginada. 

Muy a la manera de una novela de formación, esta obra muestra el camino interior que recorre su protagonista en pos de una reconciliación con su propio cuerpo. Descubrimos, a través de su mirada, detalles sobre ella y el mundo: revelaciones familiares y literarias; amistades y olvidos naturales; la vida escolar, que es también pesadilla; la particularidad de una conciencia exacerbada del propio ser. 

Más que una búsqueda de identidad, parece tratarse de un intento por dignificar el papel vital de todos aquellos seres que una y otra vez, por distintas razones, quedan siempre fuera de los márgenes de lo socialmente aceptado: los aislados, los outsiders, los marginados. 

A pesar de que la protagonista se arriesga a la victimización excesiva, se trata de una historia con la que es fácil identificarse, particularmente si el lector tiene cierta propensión a sentirse fuera del mundo, si alguna vez no ha encajado en algún grupo o si, como por casualidad, ha despertado un día convencido de que bien pudiera ser una oruga, o una cucaracha.

Elizabeth M. Murcia, maestra en Letras