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Con gente de voluntad
Huberto Meléndez Martínez 20-10-2014 22:17 hrs

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Liga Corta




A los profesores del medio rural que atienden el mandato de la Patria.

¿Cuál es el mandato que la Patria hace al profesor rural? Esta pregunta difícilmente tiene una respuesta categórica. Probablemente le mande llevar a su comunidad de trabajo, noticias recientes sobre los acontecimientos del mundo, sobre la evolución de las sociedades; sobre las nuevas explicaciones de los fenómenos naturales, sobre los adelantos tecnológicos.

Quizá les encomiende relacionarse con los vecinos de la comunidad, infantes, jóvenes y adultos, puesto que reducir su actuar solo a los escolares, es restringir en exceso las posibilidades del ejercicio docente, en su concepción más amplia. Un docente es reconocido por la cantidad de saberes y conocimiento de las ciencias; representa una personalidad honorable y concentra cualidades humanas como el respeto, la comprensión, la sensibilidad, la voluntad para compartir, para persuadir sobre los beneficios del ejercicio intelectual.

La labor académica representa la parte medular, pero ser maestro implica involucrarse en la detección de problemáticas comunitarias y actuar con acierto en la búsqueda y sugerencia de soluciones. La disposición de conocimientos es tarea insuficiente respecto a la demanda de atención en diversos temas locales.

La función de consejero, comunicólogo, orientador, confidente, es ineludible. Encuentra tierra fértil y campos de acción extensos.

Determinada cantidad de profesores/as se sorprende ante la multiplicidad de tareas. Éstas se encuentran en el terreno de los hechos; ahí se conoce la complejidad del ejercicio profesional. Hace necesario el arraigo con la comunidad.

Es posible que por el cúmulo de responsabilidades enlistadas anteriormente, la convocatoria de autoridades educativas y la natural curiosidad docente, haya motivado a maestras y maestros del semidesierto zacatecano a asistir a una jornada académica en día inhábil. En tres fechas diferentes asistieron un total de 337 mentores.

Las acciones se concentraron en asuntos de matemáticas. El formato era abierto, esto es, la figura del ponente estuvo convertida en el mediador de las discusiones sobre la búsqueda de estrategias para resolver situaciones problemáticas, comparación de procedimientos, detección de desaciertos y motivación por la argumentación, defensa de las aportaciones del pleno, selección de formas ingeniosas, creativas, novedosas, sistemáticas, además de vincular el análisis con las propuestas educativas signadas en planes y programas de estudio.

La creación de un clima de relación horizontal fue garante de la disponibilidad de los partícipes, para involucrarse generosamente en la dinámica de construcción conjunta. Se contribuyó en la desmitificación de área difícil, concepción desafortunada para las mayorías.

Alguien detectó símbolos ineludibles del interés existente en la concurrencia. Pocas o nulas salidas de las aulas, comentarios espontáneos en el receso eran relativos a la dinámica interna del grupo. El sonido del timbre de salida fue ignorado por la mayoría. Las impresiones emitidas a viva voz de los asistentes dieron cuenta de la calidad del evento.

Se confirma la avidez de conocimiento, la disposición para aprender y la capacidad para trabajar colegiadamente en el gremio magisterial. De cumplirse esta premisa, los estudiantes del semidesierto pueden tener esperanza en la escuela.

Presidente de la ANPM
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