×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



Arterias
La ausencia cultural en la universidad
Alvaro Octavio Lara Huerta 12-02-2014 22:10 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




Cortesía / La difusión cultural debe ser piedra angular para la educación integral.
El papel de la universidad en nuestro país ha sido fundamental para la consolidación del México contemporáneo, la autonomía de estas instituciones contribuye al empoderamiento social, a potencializar el talento nacional y forjar la nación del mañana.

En repetidas ocasiones se nombra que la labor universitaria se basa en tres pilares fundamentales: docencia, investigación y difusión de la cultura, tares sustantivas de cualquier universidad pública.

El nuevo orden mundial ha exigido cambios en las formas y en los fondos de entender la academia, la proliferación de nuevos programas, la fuerte inversión para el desarrollo científico y los “estándares” de calidad han minimizado el quehacer cultural universitario a nivel nacional, con sus honrosas excepciones la “difusión de la cultura” ha pasado de ser una tarea sustantiva a considerarse como una actividad accesoria y de simple esparcimiento.

Lejos quedaron ya los ambiciosos proyectos culturales universitarios que rebasaban en calidad, contenido y talento a las acciones del Estado, dotando de voz y espacio a las creaciones que por alguna “extraña” razón no cabían en la cultura oficial.

El desdén al área es visible en la mayor parte del territorio nacional donde la universidad se relaciona con docencia e investigación, pero nunca con la palabra cultura.

Por muchos años los espacios y grupos artísticos independientes tuvieron su cuna en los foros de arte universitario desde donde se complementaba y enriquecía la Política Cultural de México. Hoy la falta de sentido cultural en las instituciones de educación superior (específicamente en las universidades) ha creado profesionales y científicos alejados del arte así como creadores distanciados del quehacer científico.

La difusión cultural de las universidades debe ser piedra angular para la educación integral y no un ramplón programa de extensión sin visión ni contenidos.

En la medida en que se ubique a la cultura como un verdadero pilar fundamental de la universidad tendremos una sociedad crítica, plural, tolerante y comprometida con “el otro”.

Verdaderamente urgente y necesario que las instituciones de educación pública retomen su protagonismo cultural en las políticas del desarrollo mediante la sensibilidad que exige una organización de formación sin tantas ataduras políticas.

Los proyectos universitarios de cultura garantizan esa visión de largo alcance que muchas veces los sexenios y trienios de las administraciones públicas obstaculizan.

Octavio Paz retrató este momento en sus inicios al decir que: “la ciencia nos ha dejado sin el concepto de alma”, ahora es momento de no permitir que las universidades nos dejen sin ciudadanos. Más cultura en la universidad y más universidad en la cultura.

 
Tags