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Lo que dejó el mundial
Juan Francisco del Real Sánchez 16-07-2014 20:00 hrs

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Liga Corta




Durante un mes el futbol fue centro de las notas periodísticas en todo el mundo, las redes sociales estuvieron saturadas de comentarios, chistes y humor negro del primer torneo con mayor presencia e interacción en facebook y twitter.

De igual manera a muchos de los declarados antifutbolistas, se les vio inmersos, interesados y comentando todo lo acontecido en el mundial, sin duda, un evento que une al mundo a favor de este deporte.

Después del silbatazo final, los mexicanos regresan a las ocupaciones diarias, con la sensación de tener que esperar cuatro años más para llegar al esperado quinto partido, a los equipos, la tarea de buscar esa generación de jóvenes que logren la ansiada satisfacción de llevar a su país, a ser campeones del mundo en el deporte más popular de México.

El mundial resultó controversial por las distintas polémicas arbitrales, por los goles anulados a la selección nacional en su primer encuentro contra Camerún y el rumor de los hilos de corrupción para que Croacia pudiera ganar con amplia ventaja al selectivo africano y luchar por la clasificación, ampliamente comentados los festejos eufóricos del Piojo Herrera, y por supuesto, el clavado holandés que más repeticiones y difusión ha tenido en la historia del país.

Cada equipo cuenta con un jugador emblemático, Brasil con Neymar, Argentina a Messi, y Portugal a Ronaldo, sin embargo, se confirma que este deporte es de trabajo en conjunto; la participación de los 11 jugadores en la cancha es fundamental para poder obtener el triunfo.

Justamente lo que Alemania demostró tener, un buen equipo, coordinado, armónico y comprometido con su objetivo, aun cuando no se cuente con el mejor jugador del mundo.

De manera metafórica, lo mismo podría aplicar para las instituciones públicas, donde también resulta indispensable el trabajo conjunto y donde cada quien debe hacer el trabajo que le corresponde.

Otra lección del cuadro teutón es que no solo existe el compromiso dentro de la cancha, el futbol es más que una pelota, césped y red, un ejemplo de ello fue que lejos del mítico estadio Maracaná en la comunidad de Santo André, la selección Alemana construyó su espacio de concentración con una inversión de 40 millones de dólares, con la idea de que una vez terminada la competencia se dejara un complejo turístico, sostenible y ecológico que impulsara el desarrollo turístico de la zona.

Distractor o no del trabajo público, hay que sacar lo positivo de cada justa mundialista y ponerlo en acción en nuestras actividades.

Como menciona el escritor Juan Villoro: “El futbol exige palabras, no solo la de los profesionales sino las de cualquier aficionado provisto del atributo suficiente y dramático de tener boca”, dentro de los cuales me incluyo.
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