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El Recreo
Mentir para confrontar es irresponsable
J. Luis Medina Lizalde 23-10-2013 20:10 hrs

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Liga Corta




Es clarísima y extremadamente irresponsable la intención detectada en sectores gubernamentales de confrontar a los profesores movilizados contra la reforma llamada hipócritamente educativa con sectores sociales susceptibles de introducirse en el conflicto, aunque el intento de echarles encima a los padres de familia ha sido neutralizado por el decidido apoyo que los profesores lograron para su causa.

En su intento de ganar opinión pública invocan la imposibilidad de pagar sueldos y adeudos a proveedores y de aportar recursos para la quimioterapia de cancerosos como consecuencia de la toma de Ciudad Administrativa; ayer se produjo una escaramuza de confrontación con los profesores a cargo de quienes dijeron ser empleados públicos deseosos de trabajar.

Para tal efecto un día antes empezaron a decirle a trabajadores de gobierno para usarlos como carne de cañón, arguyendo que si los profesores no abandonan Ciudad Administrativa será imposible pagarles, lo que es totalmente falso en las actuales condiciones tecnológicas, como falsa es la imposibilidad de financiar la atención a los enfermos que menciona la propaganda oficial, según me lo explica personal adscrito a esos menesteres.

Ahora es preciso que la sociedad vigile que no intenten suspender el pago a los que se nieguen a “esquirolear”, sobre todo al personal adscrito a mantenimiento de parques de la Secretaría de Infraestructura. La sociedad permanece expectante y con posturas diferenciadas en espera de que la inteligencia política permita encontrar una salida sin saldos lamentables.

Tiro en el pie
Gravísimo error político del titular de la Secretaría de Educación en el estado, Marco Vinicio Flores Chávez, al privar de credibilidad al discurso oficial en momento tan delicado, al declarar públicamente que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) está detrás de la fuerza magisterial opuesto a la reforma “educativa”, asegurando que dispone de fotografías, que nunca muestra, de miembros de ese movimiento, apenas en trance de convertirse en partido político, entregando dinero a los profesores inconformes.

La mentira es tan imposible de avalar que el gobernador del estado tuvo el tino de deslindarse rápidamente de la patraña de su colaborador, al declarar que carece de elementos para sostener semejante aserto. Todo conflicto político es una disputa por la credibilidad, por eso Peña Nieto invierte grandes sumas de dinero público en convencer a la sociedad de que sus reformas son benéficas para México. Y los que no comparten esa visión hacen lo propio para que triunfe la visión opuesta mediante volantes, redes sociales, marchas y plantones, foros de análisis, mesas redondas y conferencias.

Peña Nieto tiene una agenda que cumplir, su subordinación a los organismos financieros internacionales y a la Casa Blanca es cotidianamente referida en la prensa mundial; la reforma “educativa” es línea de la OCDE y su promoción en México corre a cargo del empresario salinista por antonomasia, Claudio X.

González, y su membrete no por casualidad bautizado “Mexicanos PRImero”. Así las cosas, a los mexicanos afectados por los lineamientos acatados por el Presidente no les queda más camino que el de la resistencia popular en las calles para alejar el fantasma de la violencia y al gobierno, hacer gala de oficio político para que todo transcurra dentro de cauces civilizados.

Tratamiento democrático de la conflictividad social
Cierto es que la solución de fondo del conflicto magisterial no está al alcance del Gobierno del Estado, dado el carácter federal de la legislación cuestionada, pero hay un margen de maniobra que permite prevenir males mayores. Por principio de cuentas, hay que ampliar la rendija inteligentemente abierta por la Comisión de Educación de la Legislatura, que puede desembocar en una Ley Estatal de Educación con sólido consenso, que neutralice en lo posible las aristas más perniciosas de la legislación federal, mientras no sea abrogada.

Vamos mal si la clase gobernante local no advierte a tiempo que la reforma nació muerta y que en ninguno de los 26 estados de la República que están convulsionados por las protestas ha sido posible proceder a los despidos que se derivarían de su aplicación debido a que la correlación de fuerzas lo torna contraproducente.

En los días recientes, tanto el profesor Marco Vinicio Flores como los líderes del movimiento magisterial se declaran a favor de debatir públicamente y en circunstancias equitativas sus respectivas posturas.

Hay que agarrarles la palabra, será muy edificante que en Zacatecas no prevalezca el linchamiento
mediático.

Debe buscarse el cauce pacífico para la legítima inconformidad y todos debemos repudiar la fascistoide pretensión de enfrentar a los profesores con empleados públicos y demás ciudadanos. Si se habla con verdad y no se interfiere en la cobertura periodística imparcial y profesional, la sociedad saldrá fortalecida.

Nos encontramos el lunes en El recreo.






 
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