×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



¿Usted cree que los religiosos católicos deberían dejar el celibato?

Ley Peña-Slim y Punto Final 
Pablo Torres Corpus 22-07-2014 22:00 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




La semana pasada comentábamos cómo los opositores a la reforma en telecomunicaciones durante mucho tiempo la llamaron Ley Peña–Televisa, asegurando que el único fin de la iniciativa era beneficiar a la televisora.

Al demostrarse que la iniciativa perjudicaba a Televisa, los detractores dejaron de llamarla así y modificaron pretextos alegando censuras y restricciones que, al comprobarse que eran inexistentes, también dejaron de invocarlos.

Luego, la rebautizaron como Ley Peña–Slim y su principal evidencia es que pese a la reforma las acciones de América Móvil (Telcel) habían subido casi 10% en un solo día mientras que las de Televisa habían caído 3.34 por ciento.

El aumento en las acciones tiene que ver con la reforma en telecomunicaciones, pero no ocurrió espontáneamente o por algún apartado especial que beneficie a Slim y perjudique a Televisa. La historia es mucho más larga.

Este último capítulo inició en marzo cuando el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) determinó que Telcel y Telmex eran empresas preponderantes; es decir, que tienen más del 50% del mercado en el que compiten y por tanto deberán compartir sus “antenas y cables” con la competencia entre otras medidas.

Desde entonces, ambas empresas prepararon estrategias para evadir la declaratoria de dominantes o enfrentarla; la reforma en telecomunicaciones era su última esperanza.

Sin embargo, un día antes de terminar con la discusión de la reforma y sin opciones que permitieran a Telmex-Telcel evitar las determinaciones del Ifetel y, por tanto, el desplome de sus acciones, se anunció que parte de ambas telefónicas se pondría a la venta.

La medida de dividir y vender partes se adelantó a la reforma y al mercado dando seguridad a sus inversionistas, lo que hizo que las acciones subieran. Las acciones subieron porque Slim convirtió una enorme pérdida en una pérdida.

De no haber decidido dividir a Telmex y Telcel para vender parte de ellas, estas empresas seguirían siendo preponderantes por lo que tendrían que compartir de a gratis su infraestructura con la competencia y no podrían invertir en otros sectores.

Al dividir y vender, ganan dinero, no tienen que compartir nada, y mucho menos gratis, con la competencia y podrán invertir en otros mercados como la televisión y medios impresos.

Adicional a que Slim podría vender estas partes a socios en el extranjero a cambio de acciones fuera de México.

Claro que la reforma afecta a las empresas de Slim, pero hay que reconocer que el ingeniero hizo de una pérdida una gran oportunidad.
Tags