×
×
×


Búsqueda


Introduzca su búsqueda



¿Cuándo usted muera que prefiere que se haga con su cuerpo?

100 años
Revaloran la astucia e inteligencia de Felipe Ángeles
Raúl Silva 25-07-2014 23:03 hrs

Compartir

×


Compartir



Liga Corta




César Chacón / Los cronistas escucharon la ponencia en el Antiguo Templo de San Agustín.
Era 23 de julio de 1914 y el general Felipe Ángeles vio desde la cima del Cerro de La Bufa a ese demonio encarnado en Huerta hundirse en el abismo, derrotado por las huestes revolucionarias.

Este relato formó parte de la conferencia inaugural del 37 Congreso de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas (Anccim) 2014, impartida por el historiador Óscar González Azuela.

Su ponencia, Felipe Ángeles, el estratega de la Batalla de Zacatecas. Origen y trascendencia emuló La Toma de Zacatecas.

Las tropas de la División del Norte se complementaban con la estrategia del general Ángeles y la astucia de Pancho Villa, comentó a los cronistas del país que asistieron a la inauguración.

El revolucionario, originario de Hidalgo, tenía una visión nacionalista, lo que propició que se abocara al ejercicio villista para combatir a las tropas de Victoriano Huerta.

Con Felipe Ángeles, la División del Norte consiguió sus mayores victorias: Torreón, San Pedro, Paredón y la mítica Zacatecas, destacó.

De acuerdo a documentos e investigaciones, se concluyó que no era posible el triunfo de los revolucionarios en Zacatecas, si no se presentaban las tropas de Villa, dijo González Azuela.

Ángeles dirigió el ataque de la artillería para conseguir la plaza de Zacatecas, auxiliado por sus exalumnos del Colegio Militar de México, detalló.

Expuso que un día después de la batalla, Villa y Ángeles contemplaron el panorama desolador de la ciudad, “inocente victima caída entre el fuego cruzado de feroces combatientes”.

Años más tarde, el hidalguense fue aprendido en 1919 en Chihuahua, durante 16 horas fue enjuiciado y sentenciado a muerte.

Atrás quedaron la gloria y el triunfo de los que buscaban justicia y libertad. Se dejaron de escuchar el rugir de los cañones en el Cerro de La Bufa y el gran estratega era abatido por el destino.

“Mi muerte traerá más bien a la causa democrática que todas las cuestiones de mi vida, la sangre de los mártires fecundiza las buena causas”, fueron las últimas palabras del general revolucionario, Felipe Ángeles.

González Azuela, miembro de la Academia de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, recibió una reconocimiento especial por su participación.
Tags