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La satanización de Salinas
Luis Pazos 23-04-2014 21:59 hrs

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Liga Corta




Uno de los presidentes, cuyo nombre se asocia con corrupción, crisis, atraso y desviaciones económicas es el del expresidente Carlos Salinas de Gortari, sin embargo es el presidente que inició muchas de las reformas de las que todavía estamos cosechando sus frutos positivos.

Esas reformas, tachadas de “neoliberales” despectivamente por el ala izquierda del PRI, que se separó y formó el PRD, son la causa por lo que la izquierda mexicana ha satanizado la figura de Salinas.

En su mandato se firmó el Tratado de Libre Comercio, se privatizaron cientos de empresas, que antes vivían de subsidios y ahora pagan impuestos. Se acabó con la ficción de que no existía religión en México, y se les dio personalidad jurídica a todas las iglesias.

Se terminó con el demagógico reparto agrario, que causó la migración de millones de mexicanos al extranjero. Se le dio autonomía al Banco de México y se finalizó con las hiperinflaciones y macro devaluaciones del gobierno anterior.

Se abrió el transporte mediante nuevas concesiones. Se redujeron sustancialmente los controles de precios y se desreguló la producción y comercialización del maíz y la tortilla.

Se redujo el número de leyes, reglamentos y la cantidad de artículos.

Su gran pecado fue desplazar de puestos importantes a los priistas que querían que todo siguiera igual.
Esos priistas, después perredistas, acusaron a Salinas de “traidor a la revolución” porque no les dio los puestos que ellos esperaban dentro de su mandato.

Salinas no es un santo, pero sí es el que inició cambios estructurales hace más 20 años, gracias a los cuales México no está ahora como Venezuela o Argentina.

Ya es tiempo de reconocer que los cambios de Salinas, nos caiga gordo o no, son los que han sustentado en gran parte los avances económicos a partir de los años 90, los que actualmente ya no son suficientes y hay el peligro de regresar en varios aspectos a los 70, si seguimos creando más leyes, dependencias y controles gubernamentales.
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