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Sarkozy: acusado de corrupción política
Juan Francisco del Real Sánchez 02-07-2014 21:40 hrs

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Liga Corta




La corrupción política ha tenido diversos significados y aristas, en primera instancia se entendía como abuso de poder, el ejercicio tiránico y autoritario en las decisiones públicas, el control absoluto de los gobernantes. Ahora, con sistemas políticos democráticos, con una mayor transparencia la acepción hace referencia al abuso de poder para acceder a un enriquecimiento ilícito o ilegitimo de cualquier funcionario, o el favorecimiento ilegal a ciertas personas u organizaciones gracias a los cargos o conexiones que políticos afines desempeñan.

El tema de la corrupción ha sido un lastre para nuestro país, esto ha frenado grandes proyectos para tener una mejor ciudad, un mejor sistema político y jurídico, una mejor democracia, los esfuerzos que se han realizado en los últimos años por instituciones internacionales, académicas, civiles, y por la propia ciudadanía ponen de manifiesto el gran problema que representa para nuestro país la corrupción política.

No es un tema exclusivo del país, en Francia el expresidente Nicolas Sarkosy fue imputado por tráfico de influencias y corrupción, esta medida ha marcado un hecho histórico a nivel internacional. La detención se realiza por la presunta financiación ilegal de la campaña electoral en 2007, en la cual habría recibido aportaciones económicas del entonces presidente de Libia Muamar Gadafi. Además se le imputa haber creado una red de informadores que lo mantenía al tanto de los procesos judiciales de su interés a cambio de prebendas y puestos en el servició público.

Con este hecho se pone de manifiesto que la corrupción es un problema que interesa y afecta a cualquier país, lo relevante son las acciones encaminadas para combatirla y juzgarla, la imparcialidad del poder judicial para detener e investigar a cualquier posible corrupto, aun así sea exjefe de Estado.

En el caso de México pareciera una regla no escrita archivar, suspender o absolver a quienes han sido acusados de enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, corrupción política, llegando al descaro de que presidentes municipales digan: “Sí robe, pero poquito porque no había mucho”. Una cultura de la ilegalidad en donde la justicia se hace de la vista gorda. Quienes son acusados encuentran cabida nuevamente en el sistema, ya sea porque se les otorga un curul plurinominal o por que encuentran en las elecciones el mejor antídoto para evitar la justicia.

La corrupción es un lastre para el desarrollo democrático del país, pero también lo es para un gobierno que busca legitimarse y convencer la honestidad de sus actos y cuentas del gobierno, si lo que se busca es contar con un gobierno legal, legítimo y democrático, será necesario denunciar y castigar a los políticos corruptos.
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