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¿Está usted pasado de peso?

Sí pueden vivir con menos; apoyan acotar recursos de partidos
Excélsior 20-03-2017 10:15 hrs

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Liga Corta




Archivo / 200 mdp captaron los partidos políticos en financiamiento privado en 2015, según cifras del INE.
CIUDAD DE MÉXICO.- Ante la exigencia de la sociedad que demanda reducir el financiamiento público a los partidos políticos, los diputados federales de distintos grupos parlamentarios coincidieron en la necesidad de reducir el monto, ya que este año se etiquetó para el sostenimiento de las actividades permanentes tres mil 940 millones 984 mil 374 pesos, de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación para el ejercicio 2017.

En entrevista con Excélsior, el coordinador del PRI en San Lázaro, César Camacho Quiroz, afirmó que la democracia y el sistema de partidos tienen que valer mucho y no costar tanto; en consecuencia, resaltó que es difícil que se elimine el financiamiento público, porque cuando se instituyó se pensó en impedir que dinero de origen dudoso o vinculado a actividades ilícitas pudiera influir en la vida política, de los partidos y la representación política.


“Mi convicción es que los partidos tienen que ser más creativos, más ingeniosos para encontrar nuevas maneras de vincularse con un electorado más exigente, más demandante y mejor informado”, apuntó.


En este sentido, Camacho Quiroz reiteró que es impostergable pensar en una reducción del financiamiento público, sin llegar al extremo de eliminarla por completo, pero garantizando que el sistema de partidos le cueste menos a los mexicanos y al erario, y regular de manera eficaz los recursos provenientes de otras fuentes.


“De modo que no se le ponga a los políticos o a los partidos al servicio de intereses inconfesables, el único interés al que deben servir es al ciudadano, al bienestar de México y al libre ejercicio democrático”, acotó.


Asimismo, Marko Cortés, líder de la bancada panista en la Cámara de Diputados, detalló que en la reforma político-electoral que propone el PAN en San Lázaro se plantea que el financiamiento público se disminuya con una fórmula mixta, es decir, que 50% de los recursos de los partidos sean públicos y los obtengan con base en el número de ciudadanos inscritos en el padrón electoral, y que el otro 50% lo obtengan conforme a la participación efectiva de los ciudadanos y, así, garantizar un ahorro muy importante.

Agustín Basave, diputado del PRD, informó que las comisiones en la Cámara de Diputados analizan de manera conjunta la iniciativa presentada por el diputado local de Jalisco Pedro Kumamoto, en la cual expone que en vez de tomar en cuenta todo el padrón electoral, sólo contará la votación válida emitida para calcular el dinero que se asignará por partido, y una presentada por él para contabilizar votos nulos o votos “blancos”  y, con base en ello, asignar los recursos.


“Pedimos que se contabilicen esos votos blancos de electores que están protestando contra la partidocracia, que no les convence ningún candidato, ningún partido;  que se contabilicen y, a mayor número de votos blancos, se den menores prerrogativas”, señaló el legislador al referirse a la iniciativa que presentara en 2015.


El exdirigente nacional del PRD destacó que como presidente de un organismo político padeció las consecuencias de un presupuesto que no alcanzaba, pues con la disminución de 2015 se enfrentó a la burocracia partidista y al “tren de gastos” al que están acostumbrados algunos dirigentes, lo cual no sería posible sostenerse si se aprobara la reducción total del financiamiento público, pero acentuó que debe modificarse.

El coordinador del Partido Verde en la Cámara de Diputados, Jesús Sesma, coincidió en la urgencia de eliminar dinero del erario de los partidos políticos, pero en el marco de una miscelánea de iniciativas político-electorales, partiendo de la modificación del modelo de comunicación política.


“Los partidos políticos tenemos una espotización tremenda que ha generado el hartazgo de la ciudadanía y ha abonado a la separación que se está dando, lamentablemente, este modelo es el que debemos cambiar”, recalcó.


Precisó que si se disminuyen los tiempos de las campañas electorales para que sean menos costosas, todos los partidos estarían en condiciones de prescindir del dinero proveniente del impuesto de los ciudadanos para hacer frente a los procesos electorales.

Por su parte, el vicecoordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín, resaltó que como prioridad, en el marco de una reforma política, está la reducción del financiamiento a los partidos políticos, fortaleciendo las instituciones para garantizar la legalidad en el uso de  dinero externo.


“Si se hace integralmente, por supuesto estamos de acuerdo. Eliminar el financiamiento, definir el esquema de comunicación política, definir el funcionamiento del INE y de los OPLES, no es lo único que tenemos que eliminar”, puntualizó.


Aunado a los 3.9 mil millones de pesos para desempeño regular de los partidos, este año se asignaron 118 millones 229 mil 531 pesos para actividades educativas, de capacitación, investigación socioeconómica y política, así como a las tareas editoriales. Ambos montos se distribuyeron 30% a partes iguales entre los institutos políticos nacionales; y el 70% restante de acuerdo con el número de votos obtenidos en 2015, elección intermedia en la que se renovó la Cámara de Diputados.

“Recorte no afectaría democracia”

Se deben reducir los recursos públicos, pero  garantizando la equidad, afirma Valadés Ríos.

El doctor en derecho e integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Diego Valadés Ríos, se pronunció en favor de reducir los recursos públicos de los partidos políticos, pero no a suspenderlos al ciento por ciento, y a discutir de qué manera se podría otorgar financiamiento por el número de votos obtenidos, pero, garantizando la equidad a los nuevos partidos.

Entrevistado por este diario sobre la serie de iniciativas que se han presentado sobre el asunto, el académico apuntó que su impresión es que “los recursos públicos que se asignan a los partidos en este momento, tienden a crecer y exceden las expectativas razonables de la sociedad y  considero que sería muy adecuado que se produjeran ajustes a la baja, a los recursos que se ofrecen y se entregan a los partidos.”

El especialista consideró que lo anterior no afectaría la vida democrática del país, en la medida que la reducción fuera equivalente y proporcional en todos los casos y tomando en cuenta que cada vez más,
se utilizan medios de comunicación electrónicos que tienen un mayor impacto de manera “más barata” y que no consisten en ensuciar las ciudades con “bardas pintarrajeadas” o plásticos.

En cuanto a quitar en su totalidad los recursos públicos a los partidos, alertó sobre la dificultad de lograr que todos los recursos privados que tuvieran los institutos políticos fueran de “fuentes honorables” y aunque así fuera, esto iniciaría la influencia directa “en las decisiones de los partidos y en los elegidos de los partidos, y esto nos llevaría a un sistema de concentración del poder, ya no sólo en los partidos, sino en las corporaciones y en los particulares que financiaran a los partidos, de tal manera que sería darle poder político a los particulares a través de los partidos políticas que financiaran.”

Valadés Ríos consideró buena la propuesta de darles recursos a los partidos según el número de votos que obtengan, pero apuntó que “el problema es cuando hay nuevos partidos. Requieren, de todas maneras, de una financiación, entonces, hay que encontrar los criterios que permitan que tanto los partidos que ya están participando, como los que van emergiendo contiendan en  condiciones equitativas.”

Ven riesgo de que ingrese dinero ilícito

Consejeros del INE alertan que partidos descuiden su labor de hacer política y representar a los ciudadanos por competir por los recursos.

Consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) consideraron factible reducir el financiamiento público de los partidos, pero alertaron sobre algunos temas que deberían revisarse cuidadosamente.

Apuntaron que no sería positivo el retirar al ciento por ciento los recursos públicos para los partidos, por el riesgo de que ingrese dinero ilícito a las campañas o que los partidos descuiden su labor de hacer política y representar a los ciudadanos, por competir por los recursos.

En entrevistas por separado, los consejeros Arturo Sánchez, Benito Nacif y Enrique Andrade platicaron con este diario sobre algunas de las propuestas.

Mientras el consejero Sánchez pidió hacer estudios serios para determinar un recorte, que no por ahorrarse unos pesos ponga en riesgo lo que tanto ha costado construir como el sistema de partidos, el consejero Nacif apuntó que se debe encontrar un equilibrio para que los partidos puedan allegarse de dinero de simpatizantes que los comprometa a ser “más atentos de lo que opina la ciudadanía”.

Por su parte, el consejero Andrade dijo que, sea público o privado, siempre habrá dinero en la política, pero lo importante es saber de “donde saldría el dinero”.

Sánchez Gutiérrez opinó que “he visto un conjunto de iniciativas muy desordenadas, que, a la postre, plantean la reducción de financiamiento, pero el espectro de posibilidades es muy grande. Incluso hay una iniciativa que establece que una forma de reducir el dinero es reducir el número de plurinominales  en las Cámaras. Yo creo que hay que tener muchísimo cuidado en cómo se enfrentan estos dilemas, no se trata sencillamente de recortar el dinero, los recursos están calculados en una gran cantidad de factores y que van desde la duración de las campañas electorales, el tipo de gastos que pueden hacer, la importancia de que sean organismos de interés público que tengan recursos para poder organizarse, actuar y tomar decisiones internas”.

Agregó que se debería pensar en un rediseño que revise las fórmulas para entregar recursos a los partidos en los estados, el uso de franquicias postales y telegráficas, los recursos que organismos como el INE les da para la operación de sus oficinas, etcétera.

Sobre el quitar en su totalidad el dinero público a los partidos, dijo que “pone a los partidos en una situación igualitaria de lucha pero en una competencia no sólo por los votos, sino para tener dinero y poder comunicarse…no por querer ahorrar unos pesos echemos a perder lo que tanto trabajo ha costado, que es construir un sistema de partidos políticos”.

Por su parte, el consejero Benito Nacif dijo que estaba de acuerdo con la reducción  “para promover comportamientos más responsables”, en los que se pudieran armonizar tanto el dinero público como las aportaciones de militantes y simpatizantes.

Agregó que “se puede modificar la fórmula para hacer el cálculo del financiamiento público y al mismo tiempo liberalizar las restricciones que existen para que los ciudadanos hagan contribuciones y apoyen a los partidos, ése es un derecho que tiene la gente”.

Hay que recordar que el INE o los institutos locales, tienen que fijar los topes de aportaciones que pueden hacer los simpatizantes y militantes a los partidos políticos.


“Me parece que unos partidos políticos que reciben el apoyo voluntario de la ciudadanía van a ser partidos más atentos a lo que piensa la ciudadanía, más atentos a lo que está ocurriendo más allá de sus filas y militantes y eso es algo positivo”, subrayó el consejero Benito Nacif.


Dijo que le preocupa la propuesta de dar dinero a los partidos en relación al número de votos, lo que podría “premiar al abstencionismo.”

En tanto, el consejero Andrade recomendó que durante el debate de las iniciativas, “sí se consideren las multas que hemos puesto, si impusimos por gasto ordinario de 2015 más de 400 millones de pesos en multas, entonces, todo este dinero que se dicen que los partidos reciben lo pondría entre comillas, porque están pagando multas. Por ejemplo en Hidalgo, por los cobros, casi siete partidos se pueden quedar siete meses sin recursos. Entonces, hay que dar un debate extenso del tema”.

Concluyó que el riesgo de quitar el financiamiento a los partidos es que exista presión de empresas privadas, industrias o grupos delincuenciales en la política, lo que “nos representaría un costo muy alto… de todos modos habría dinero en la política, eso sería natural, pero habría que ver de dónde saldría ese dinero”.