

Rafael Sánchez Andrade.
Avances del Plan Bachillerato 2026 y los retos pendientes de permanencia escolar.
La educación media superior es una etapa clave en la formación de las y los jóvenes y un espacio decisivo para ampliar sus oportunidades de desarrollo personal, social y laboral. En este contexto, la Secretaría de Educación Pública dio a conocer el Plan Integral del Sistema Nacional del Bachillerato 2026, una propuesta orientada a ampliar el acceso al bachillerato y atender la demanda educativa en distintas regiones del país. La información fue presentada por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.
El plan se centra principalmente en la expansión de la cobertura mediante la construcción de veinte nuevos bachilleratos tecnológicos, la ampliación de cincuenta y dos planteles existentes y la creación de ciento treinta Ciberbachilleratos, lo que permitirá habilitar más de sesenta y cinco mil nuevos espacios educativos. Un aspecto a destacar es que la ubicación de los nuevos centros se definió con base en criterios de demanda y cercanía, considerando la matrícula de las secundarias y los tiempos de traslado, con el propósito de acercar la oferta educativa a las comunidades.
Los Ciberbachilleratos son una modalidad diseñada para comunidades pequeñas y rurales, en las cuales exista una secundaria con matrícula igual o mayor a 50 estudiantes sin bachillerato a menos de 45 minutos, con un sistema modular con mediación docente basado en el marco curricular común. Además de las asignaturas curriculares, estos centros incorporan actividades culturales, artísticas y deportivas.
También, el plan contempla el fortalecimiento del programa La Escuela es Nuestra en educación media superior, con una inversión social superior a cuatro mil quinientos millones de pesos en 2026, destinada a mejorar la infraestructura de 6 mil 92 planteles de bachillerato.
Asimismo, la Beca Universal Benito Juárez beneficiará a más de cuatro millones de estudiantes, consolidándose como un componente central de la política educativa en este nivel.
Sin embargo, al revisar la información presentada, se observa que el plan no desarrolla de manera explícita estrategias específicas orientadas a la permanencia y a la conclusión de los estudios. Las acciones anunciadas se concentran en la ampliación de la oferta, la infraestructura y los apoyos económicos, sin detallar programas o metas dirigidas directamente a reducir el abandono escolar.
Este punto es relevante si se considera que cada año más de seiscientos mil estudiantes abandonan el bachillerato. La magnitud de esta cifra invita a reflexionar sobre la necesidad de contar con información actualizada que permita comprender mejor las causas del abandono y orientar de manera más efectiva las decisiones de política educativa. También es necesario analizar la atención que se brinda a los jóvenes que han interrumpido sus trayectorias educativas.
En conjunto, el Plan Integral del Sistema Nacional del Bachillerato 2026 sienta bases importantes en materia de cobertura y equidad territorial. Su impacto dependerá de que estas acciones puedan complementarse, con una atención más directa a los desafíos de permanencia, conclusión de estudios y continuidad educativa, temas centrales para el fortalecimiento de la educación media superior y el bienestar juvenil.