

Plaza Monumental Zacatecas. | Foto: Cortesía (LANDIN/MIRANDA ).
Dos buenos aficionados aceptaron expresar su pensamiento sobre el mismo tema.
ZACATECAS.- Ayer martes, en la columna semanal DESDE EL TENDIDO, un servidor, como titular y responsable de la misma, cedió el espacio al arquitecto Mariano Infante, quien manifestó de manera clara y puntual su sentir respecto al silencio reinante ante la cercanía de la celebración del 50 Aniversario de la inauguración de la Plaza Monumental Zacatecas y el serial taurino septembrino.
He conversado con dos buenos aficionados quienes aceptaron expresar su pensamiento sobre el mismo tema.
El primero de ellos es Martín Gerardo Luna Tumoine, colaborador semanal de IMAGEN, quien ha cumplido diversas tareas en el sector público, además de ser un excelente aficionado a los toros, siendo El toreo y la liturgia una de sus obras favoritas.
Enseguida tenemos la opinión de Gerardo:
Cuando faltan apenas sesenta días para una fecha tan emblemática como el aniversario de la Plaza Monumental Zacatecas y el inicio del serial taurino de septiembre, el silencio empresarial comienza a generar incertidumbre entre la afición. La tauromaquia también vive de la ilusión, de la expectativa y del diálogo permanente con quienes sostienen esta tradición desde los tendidos. El silencio prolongado deja espacio a la especulación cuando lo que la afición espera son certezas, proyectos y motivos para volver a ilusionarse.
Estoy convencido de que Zacatecas, por su historia, su afición y el significado que tiene la fiesta brava en la identidad cultural del estado, merece una comunicación oportuna y una visión a la altura de un recinto que este año alcanza medio siglo de historia. Más allá de los carteles que finalmente se anuncien, lo verdaderamente importante es transmitir el compromiso de preservar una tradición que forma parte del patrimonio emocional de miles de aficionados.
La expectativa también se construye con información, cercanía y respeto hacia quienes, año con año, mantienen viva la pasión por la Fiesta.
También charlé con Jaime Enrique Cortez Acuña, quien fuera el fundador de la Peña Juventud Taurina Zacatecana, actual conductor del programa “Sabor a Toros” y quien ha dedicado gran parte de su vida a la difusión de la cultura taurina.

Estamos a escasos sesenta días de que la Plaza Monumental Zacatecas cumpla cincuenta años de historia.
Medio siglo no debería entenderse únicamente como una fecha conmemorativa, sino como una oportunidad extraordinaria para convertir a este recinto emblemático en el eje de una gran celebración turística, cultural y económica para el estado. En cualquier ciudad que comprenda el valor de sus símbolos, un aniversario de esta magnitud habría sido planeado con meses —incluso años— de anticipación para proyectar su identidad, atraer visitantes, fortalecer la economía local y reconocer a un espacio que forma parte de la memoria colectiva de generaciones de zacatecanos.
Tenemos el patrimonio, la historia y el significado; lo que ha faltado es la visión para transformar ese capital simbólico en una estrategia de desarrollo.
Lo preocupante es que, a estas alturas, prevalece más la incertidumbre que la información.
No existe una postura oficial clara por parte de la empresa gestora del recinto (Don Bull Productions), tampoco una comunicación consistente del Gobierno del Estado y, hasta ahora, las peñas taurinas y los distintos actores vinculados a la fiesta brava tampoco han fijado una posición que permita conocer el rumbo de esta conmemoración.
El silencio termina por convertirse en el principal mensaje.
Ojalá las próximas semanas desmientan esta percepción y el cincuentenario de la Monumental esté a la altura de su historia. Porque, como sucede con demasiada frecuencia en nuestro país, pareciera que a los ciudadanos únicamente nos queda esperar que la esperanza termine haciendo el trabajo que debieron realizar la planeación y la voluntad.
