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El recreo

Instinto de conservación y conservadurismo

Instinto de conservación y conservadurismo

José Luis Medina Lizalde.

El reto es tener clara en todo momento la línea fronteriza porque hoy, como nunca antes en la historia, dependemos del instinto de conservación como virtud colectiva.

J. Luis Medina Lizalde
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8 de enero 2026

En realidad, todos los humanos somos conservadores selectivos, nadie aspira a cambiar todo y nadie puede pretender que todo siga igual.

El reto es tener clara en todo momento la línea fronteriza porque hoy, como nunca antes en la historia, dependemos del instinto de conservación como virtud colectiva.

A los conservadores ya no los hacen como antes, aprendí a respetar, aunque sin compartir esa visión de la vida aferrada a lo existente, reacia a los cambios y cultivadora de valores morales.

Tuve como maestros a exponentes notables del pensamiento conservador como mi maestro de Latín y Griego Isauro Félix y su hijo, el brillante jurista y excepcional orador Tarcisio Félix, a quien siempre admiré cuando fue mi maestro en la carrera de Leyes, del cual lamenté su separación de la cátedra por causa del conflicto universitario de 1977, en el que estuvimos en bandos opuestos.

La bicentenaria institución de educación superior ahora denominada Universidad Autónoma de Zacatecas Francisco García Salinas, incubó las ideas confrontadas de su tiempo, de sus aulas emergieron notables colaboradores de Maximiliano de Habsburgo (Teodosio Lares) y héroes de la causa liberal y republicana (J. Jesús González Ortega).

Ramón López Velarde descubrió que nos odiamos con buena fe los come-curas y los “mochos”.

A los conservadores que me formaron o me confrontaron en algún momento los recuerdo simpatizando con el PAN, resignados con el PRI y distantes con los “inconformes hasta con la inconformidad” como solían llamarnos a los de izquierda.

No me convencían, pero los entendía y los respetaba por su congruencia, por la autenticidad de sus convicciones.

No salgo de mi asombro al ver la caricatura del conservadurismo de hoy tan visible en España y América Latina.

Antes, el pensamiento social y político tenía como suprema fuente la doctrina social de la Iglesia y el dogma de la infalibilidad del Papa.

Ahora no secundan al Papa en su condena del genocidio en Gaza.

No se hacen eco de León XIV en su condena al secuestro de Nicolás Maduro en reivindicación del derecho Internacional.

Los aferrados

Asumen el liderazgo internacional de un condenado por violación, figura estelar de los Archivos de Epstein y suscriben sin reparos eso de “Donald Trump la esperanza del México”.

¿A qué mundo previamente existente se aferran los conservadores de hoy?

En México, al del institucionalizado privilegio de no pagar impuestos que durante muchos años tuvieron los muy grandes contribuyentes.

Al de la justicia sustentada en el sacrosanto apotegma de “poderoso caballero es Don Dinero”.

Al del México sin programas sociales.

Al capitalismo de compadres.

Al saqueo extranjero de nuestros minerales, selvas y agua.

Al del México en dónde un porcentaje alto de mexicanos se cure si tiene dinero para pagar y que estudie el que tenga familia con suficiente poder adquisitivo para pagar sus estudios.

Ese mundo ya no regresa, lo que se anticipa es un período de trastocamiento general dónde la incertidumbre será la principal rutina.

México vive la más grave amenaza exterior en muchas décadas, Estados Unidos ya decidió que el derecho internacional es letra muerta, Marco Rubio dice que le importa un comino lo que diga la ONU.

Vivimos en un mundo dónde no hay un solo modelo de democracia, una sola derecha, una sola izquierda, un modelo único de conservadurismo, si asumimos la diversidad como condición de existencia nos será más fácil elegir lo que vale la pena conservar.

¿Queremos que las riquezas naturales del territorio mexicano sean para los mexicanos? Entonces,    no seamos cómplices del atraco a Venezuela que está en curso?

¿Queremos conservar el derecho de los mexicanos a decidir como nos gobernamos o queremos que nos organicen potencias extranjeras?

La defensa de la soberanía de cada estado es la defensa de la soberanía propia.

¿Disponemos de la información cierta, honesta e imparcial sobre si hay democracia en Venezuela?

Ciro Gómez Leyva califica a la presidenta de México como delirante porque según el no hubo invasión (que si la hubo unas cuantas horas) porque no hubo ocupación ¿Ignora tan elemental distinción entre invasión y ocupación?

No sé si Maduro sea un asesino, lo que todo mundo sabe es que Donald Trump si lo es, cuando menos de 109 ocupantes de lanchas en el Caribe.

Ciudadanos del mundo

En el pasado no era tan evidente la interconexión de los países, cuando nos solidarizamos con el pueblo de Vietnam y de Chile lo hicimos obedeciendo ideales de solidaridad, ahora los que pasa en el mundo pasa en nuestra aldea.

La visión de lo local se nutre de la global y viceversa, en ese trance, el instinto de conservación debe guiar nuestros pasos, no el conservadurismo caricaturesco.

Extraño la coherencia del conservadursimo que tanto contradije.

Nos encontramos el lunes en Recreo

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