

Porque a veces, las mentiras más poderosas no son las que se ocultan, sino las que todos repiten convencidos de que son verdad.
La historia de la humanidad no únicamente conserva hechos: también se mantiene con errores repetidos durante generaciones. Y mientras más ocasiones escuchamos una idea, resulta más fácil creerla sin cuestionarla. Tal vez el verdadero peligro no sea ignorar la historia, sino aprender una versión falsa de ella. Porque a veces, las mentiras más poderosas no son las que se ocultan, sino las que todos repiten convencidos de que son verdad.