

Adiós a Ana María Yrma Maldonado, maestra que dejó huella en Zacatecas | Foto: Cortesía.
La exsecretaria de Educación y exdirectora de la Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho” falleció este 27 de julio, dejando un amplio legado educativo y cultural.
ZACATECAS, ZAC.- Zacatecas lamenta el fallecimiento de la maestra Ana María Yrma Maldonado Pinedo, una de las figuras más destacadas de la educación, la cultura y la vida pública del estado, quien murió el 27 de julio de 2026, dejando un legado que permanecerá en las instituciones y generaciones que contribuyó a formar.
Originaria de Fresnillo, donde nació el 24 de febrero de 1938, Maldonado Pinedo dedicó su vida al servicio educativo con la convicción de que enseñar significaba mucho más que transmitir conocimientos: era una labor para formar ciudadanos, fortalecer valores y abrir oportunidades para la juventud.
Como directora de la Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho”, impulsó importantes proyectos académicos y promovió la creación de las licenciaturas en Educación Física, Telesecundaria y Educación Especial, ampliando la formación profesional de futuros docentes zacatecanos.
Su compromiso con la educación también se reflejó en la promoción del pensamiento crítico y la expresión cultural. Fundó el Taller de Periodismo y el periódico estudiantil El Pensador Normalista, espacios que impulsaron la lectura, la escritura y el análisis de la realidad social entre los estudiantes.
Entre 1986 y 1992 se desempeñó como secretaria de Educación y Servicios Sociales del Gobierno del Estado. Además, fue la primera directora general del Colegio de Bachilleres del Estado de Zacatecas (Cobaez), donde contribuyó a su organización y crecimiento, y posteriormente representó a Zacatecas como diputada federal.
Más allá de su trayectoria en el servicio público, fue una promotora constante de las tradiciones y la identidad zacatecana. Creó el grupo multidisciplinario de arte y cultura Xóchitl Quetzalpilli y respaldó el desarrollo del tenis como una herramienta para fomentar la disciplina y la formación integral.
Con su fallecimiento, Zacatecas pierde a una mujer que dejó huella en la educación y la cultura del estado. Su legado permanecerá en los maestros que formó, las instituciones que fortaleció y las generaciones que fueron inspiradas por una vida dedicada al servicio de la sociedad.