

Rafael Sánchez Andrade.
La LGSCMM incorpora a docentes de Educación Básica y Media Superior bajo los mismos principios de revalorización, profesionalización, promoción y reconocimiento.
La revalorización docente constituye uno de los ejes de la política educativa derivada de la reforma constitucional de 2019 y de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (LGSCMM). Ambas reconocen al magisterio como actor fundamental del proceso educativo y establecen que el Estado debe fortalecer su desarrollo profesional, reconocer su experiencia y garantizar condiciones que dignifiquen la función docente mediante procesos de admisión, promoción y reconocimiento.
El análisis comparativo de la LGSCMM y de los acuerdos de promoción y reconocimiento muestra que, aunque la Educación Básica y la Educación Media Superior comparten los mismos principios de revalorización docente, su implementación ha seguido trayectorias distintas, generando diferencias relevantes.
La LGSCMM incorpora a docentes de Educación Básica y Media Superior bajo los mismos principios de revalorización, profesionalización, promoción y reconocimiento. La promoción horizontal se establece como un mecanismo para acceder a incentivos sin abandonar la función docente.
No obstante, la instrumentación de esta política ha seguido caminos distintos.
En Educación Básica opera un Programa de Promoción Horizontal con ocho niveles de incentivos económicos permanentes, que representan incrementos salariales del 35 % al 235 % sobre el sueldo base, complementado con diversos mecanismos de reconocimiento. En cambio, la Educación Media Superior carece de un programa nacional equivalente de promoción horizontal con incentivos económicos.
La LGSCMM estableció un Programa Nacional de Promoción Horizontal para Educación Básica y previó que la Educación Media Superior desarrollara programas de promoción por cambio de categoría y por incentivos. La implementación de esta política ha sido claramente diferente. Estos mecanismos constituyen instrumentos fundamentales para materializar la revalorización docente, fortalecer la carrera profesional y hacer efectivos los principios constitucionales.
En el ciclo escolar 2024-2025, la Educación Básica cuenta con 1,057,434 docentes y un Programa Nacional de Promoción Horizontal con incentivos económicos permanentes; la Educación Media Superior, con 325,208 docentes, aún carece de un esquema equivalente. Aunque se diseñó una propuesta de promoción por incentivos conforme a la LGSCMM, la propuesta no obtuvo autorización presupuestaria de la SHCP, manteniéndose esta importante diferencia entre ambos niveles educativos.
Las consecuencias trascienden el ámbito administrativo. Mientras los docentes de Educación Básica cuentan con incentivos económicos permanentes para fortalecer su trayectoria profesional, quienes laboran en Educación Media Superior enfrentan menores oportunidades de desarrollo, pese a atender desafíos como el abandono escolar, la violencia, la transformación curricular, la incorporación de nuevas tecnologías y la atención socioemocional. Paradójicamente, disponen de menos mecanismos institucionales de reconocimiento.
Los hallazgos presentados no pretenden cuestionar los avances de la Educación Básica, cuyos programas representan un importante esfuerzo de revalorización docente. Su propósito es evidenciar que la implementación de la política pública ha generado condiciones distintas para dos niveles que forman parte del mismo Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros. Ante la construcción de un nuevo marco para la carrera docente, resulta indispensable corregir las diferencias identificadas y evitar que se reproduzcan, garantizando en ambos niveles educativos oportunidades equitativas de desarrollo profesional, reconocimiento al mérito y fortalecimiento de la función docente.